lunes, 15 de junio de 2020

UN "MUY BUEN" NEGOCIO

Tenía unos meses en la gerencia de Banamex en Zacapu, Mich., tomada a partir de enero de 1969.
-Muy buenos días señor de la Torre, muchas felicidades por su nombramiento como gerente aquí en Zacapu. Soy N. B. primo hermano de N.N.B. que usted ya conoció en Guadalajara. Soy Agente Regional del Banco de Crédito Rural y vengo, recomendado por mi pariente a proponerle un gran negocio en que nos puede ir muy bien económicamente.
-Diga usted
-Aquí en la región somos los mandones en soltar dinero para la porcicultura, en lo que podemos ponernos de acuerdo e ir a mitas en el negocio. 
-Aperturas de Crédito de Habilitación o Avío y Refaccionario con Garantía Hipotecaria
-Eso mero
¿Y en qué consiste?
-Mire, usted sabe la enorme cantidad de familias que en esta ciudad se dedican a la porcicultura, normalmente con instalaciones en sus casas
-Sí, por supuesto, y usted debe saber que desde que llegué estoy impulsando esta actividad
-Sí, y conozco el volumen de operaciones que luego ha realizado. Tengo un grupo de comerciantes amigos muy pudientes de Zacapu como posibles postores cuando los deudores no puedan pagar sus créditos, porque con ese fin les prestamos más de lo que podrán pagar y con una no muy atinada asesoría financiera, así al fin rematamos sus fincas y granjas
-Mire mi amigo, por respeto a mí mismo, a la profesión bancaria, a los usuarios, y hasta los personajes adinerados que me ha mencionado, no voy a malgastar mi opinión calificando su “propuesta” Tampoco voy a tomar en cuenta que ésta existió, ni que fue usted el autor; le pido se retire y como si nunca nos hubiéramos visto
-Pues usted se lo pierde
-¡Adios!
¿Alguna diferencia con lo que ha sido y es la manera de actuar, con sus raras excepciones, de nuestros gobernantes y subalternos en nuestro país y, desafortunadamente, de no pocos funcionarios jefes y empleados del sector privado?
N. B. y N. N. B. tienen nombre y apellido que por razones más que obvias no menciono. El segundo dentro de Banamex, fue uno de los prietitos en el arroz que, para mayor desgracia, con cabezas más altas en coparticipación, usufructuó para mal su cargo.
Recomiendo leer la serie de mis relatos que inician con Banamex y colaterales como el presente, incluyendo el trío Chupatintas (un poco más de 40) publicados en este blog.

sábado, 16 de mayo de 2020

INCULPABILIDAD


El reclamo del cliente a mi jefe el gerente don Claudio Pita Hurtado, aquella mañana de  mediados de los 1960’s, que desde mi escritorio observé, el Sr. Pita se esperó ya cerca del cierre de la sucursal, una de la tarde, para comunicármelo. 
-Felipe hay un retiro importante de su cuenta de ahorros que el cliente no reconoce
-¡$25,000.00, no puede ser, permítame revisarlo! 
Cuando recibí la subgerencia de la sucursal Zamora de Banamex, mayo o junio de 1964, después de mi desempeño afortunado nominalmente como contador en Tepic (ver relato Banamex Tepic) el Sr. Pita me confió, obvio bajo su responsabilidad, el manejo de la sucursal, sabida la experiencia y capacidad de trabajo que tenía (ver relato Banamex Zamora) 
Repito mi decisión entonces de tomar medidas de protección personal ante el cúmulo desusado de labores vitales del banco que me tocaba autorizar, circunstancia que no me era ajena por mis desempeños anteriores, pero en Zamora se iba a incrementar. 
Pedí obviamente ante el suceso, el paquete de comprobantes del día del retiro. Mi autorización autógrafa estaba correcta. ¿Qué había pasado? Lo medité unos minutos y ¡zas! que me cae el veinte.   
Con el jefe del Departamento de Ahorros:
-Falsificaste mi autorización
-No, para nada, usted mi firmó el retiro
-Mira, no voy a discutirlo más contigo, reconoces tu culpa o nos vamos con las autoridades; todas mis autorizaciones y firmas van con mi tinta exclusiva sepia y no azul como está en la ficha que te estoy mostrando, aceptas tu acción a don Claudio, quien no dudo que ante tu reconocimiento vea la forma de ayudarte de alguna manera por la vía amistosa.
-Pues sí, se me hizo fácil, es que tengo muchos problemas económicos
-Ese es tu problema, a lo mejor tu familia entra al quite. 
No recuerdo realmente cómo se solucionó el desfalco, que gracias a Dios me dejó ileso de culpa alguna y acrecentada mi probidad característica.

viernes, 3 de abril de 2020

TRASNOCHADA PELIGROSA


¡Híjole! ¿Qué horas son? ¡Casi las siete y media, en la madre!
En punto de las ocho estaba subiendo aquella mañana la escalera de un solo tiro del departamento en que vivía.
Su esposa lo estaba esperando en jarrillas en el remate de los escalones
-Déjame pasar, voy a bañarme, por favor prepárame unos huevos tibios y un pan. Tengo que estar a tiempo en el banco.
Efectivamente, unos minutos antes de las nueve ya estaba en su escritorio listo para atender a la clientela y sus demás responsabilidades como segundo ejecutivo de la sucursal, pero prácticamente en funciones de gerente.  
El enorme volumen y trajín compuesto de firmas y autorizaciones varias a jefes de departamentos y otros subordinados y principalmente la atención a clientes y público demandantes, en aquel lunes de mediados de los 1960´s no le representaban afortunadamente mayor menoscabo de capacidad y diligencia no obstante la irremisible resaca y desvelada correspondientes, merced a que sus facultades atoxínicas y de asomnia de siempre, estaban en plenitud. 
Como a eso de las once apareció el cliente con quien había andado de parranda nocturna dominguera, después de una suntuosa comida en la casa de campo de un conocido agricultor e industrial zamorano.  
Desde uno de los amplios cristales, sin entrar le hacía señas para salir, al negarse y a de que él entrara, se sentó en uno de los tres o cuatro sillones para atención al público alrededor de su escritorio. 
-Vamos a tomarnos una cerveza 
-Pinche correlón; no me voy a tomar ninguna cerveza ni nada
-Cómo te voy a creer ¡a poco no se te antoja!
-Puede que se me antoje, pero estoy trabajando, y a propósito, corriste como los franceses
-Ya era muy noche y tú no tenías para cuando
-Sí, pero no se deja así a los amigos y menos tan retirado
-¿Qué pasó, cómo te fue.
-Desperté como a las tres o cuatro horas; dejé una generosa paga y afortunadamente todavía estaba el amigo taxista de guardia y a mi casa a las ocho, regadera, un tente en pie y aquí en mi escritorio unos minutos antes de abrir 
-Es increíble ¿cómo jodidos le haces? 
-Nomás le hago 
-En la comida el Sr. García de Alba te ofreció la administración de sus empresas, debías aceptar 
-Mi propósito es seguir en el banco. Ya en otro lugar me han hecho ofertas similares y no he aceptado 
-Pues te deseo muy sinceramente que te vaya de lo mejor, cuídate  
-Gracias, ahí la llevamos.   

domingo, 29 de marzo de 2020

PROPUESTA INADECUADA


La reunión comida sabatina de aquella tarde en casa de un amigo en una población cercana a la zona conurbada de Guadalajara, rumbo hacia la región alteña jalisciense, ya había llegado a los postres o mejor dicho a la sobremesa y continuación de la plática y parranda que de costumbre se prolongaba mucho tiempo.   
Como siempre, sin falsa modestia, mis facultades atoxínicas innatas o de resistencia y autocontrol para la ingerencia de licores estaban en pleno esplendor, sin dejar de lado la máxima de que sólo no se emborracha el que no toma.  
Entre los asistentes que se habían hecho frecuentes a las comelitonas semanales se encontraba una pareja de compadres de los anfitriones, de mediana edad, dueños de una abarrotera en San Pedro Tlaquepaque.  
La señora un tanto más joven que su esposo le ayudaba de manera importante en el negocio. De no mal ver, tomaba más o menos al parejo. De varias reuniones atrás el grado de amistad con ellos se había ido incrementando, principalmente con el marido, entre otras cosas por lo que le comentaba acerca de mi experiencia en el ramo abarrotero y conexos en Atotonilco, a fines de los cincuenta del pasado siglo (relato Trabajo en La Colmena)   
Así mismo se trataban otros temas como la situación del lugar en que estábamos conviviendo, en el que el anfitrión había fungido o pasado sin mayor gloria como delegado municipal, según la chunga que le hacíamos y él se la sacaba con que el presidente municipal de Zapotlanejo era un inepto, con todo y nuestros comentarios del auge en su misma delegación del ramo en la confección de ropa municipal, comparable con Ciudad Hidalgo y Moroleón, Gto.  
Ya lo veía venir. En una ocasión en que el consorte de la señora estaba un tanto distraído con el anfitrión y a la vez rebasado su límite de tequila, ella se destapó espetándome que le gustaba para su cama, contestándole de bote pronto que estaba equivocándose.  
-Pues serás del otro bando
-No, señora, es usted bastante atractiva, pero por respeto a su esposo, a la familia que nos recibe y a mí mismo, no vamos a cometer un error. Aparte acostumbro a escoger y cortejar, no al revés
La señora de la casa al lado
-Comadre, te pasas. Sin que me conste, no eres pulga del petate de este hombre, no la riegues.
-Pues ni que fuera el rey de Francia. Hay muere.

(*) Atoxinia: Facultad extraordinaria que tiene una persona para absorber grandes cantidades de tóxicos sin sufrir daño.

domingo, 8 de marzo de 2020

LA MULA ECHADA DEL TÍO JORGE


Cuando vivimos en el rancho El Salvador (Atotonilco, ver relato) entre 1939 y fines de 1944, para de ahí trasladarnos a Atotonilco, entre mis 4 y 9 años de edad, provenientes de San José de Gracia (Tepatitlán) como hijo mayor de ya 3 hermanos (Ma. Mercedes, José Luis y Ramón) me tocaba desempeñar labores y encomiendas de mi padre que en aquellos azarosos años de grandes necesidades, ahora perecerían quehaceres y hasta hazañas de personas mayores. Al caso ver mis relatos, entre otros, El asiento de botella, La cócona de doña Pachita Morones, La colmena, la naranja y otras vacas, La tía, Guillermo Tell.  
Entre mis obligaciones me tocaba después de apialarle muy temprano a mi papá las dos vacas que teníamos para la necesidades de leche familiar (la naranja y la colmena) trasladarlas con sus crías al lugar de pastoreo que les tocara para a media tarde ir de regreso por el hato, apartar los becerros y achiquerar para la siguiente ordeña. Como el terreno propio para agostadero no alcanzaba con el de siembra, mi padre había rentado  unos terrenos cerriles al tío Guadalupe de la Torre de la Torre, de Garabatos, al otro lado del río, que se alternaban cada año, combinando también las siembras temporaleras a su vez en otros terrenos también rentados.  
Cuando tocaba, para llegar con los vacunos a los agostaderos rentados había que salir de la propiedad, tomar el camino real, seguir en un trecho umbroso y hasta tétrico al margen del río según la estación del año y acceder con los animales al lugar de pastoreo.  
A esas alturas continuaban las dos líneas paralelas de cercado del camino real comunal rumbo a Garabatos, o mejor dicho a la parte denominada El Carmen por el tío Cirilo Franco que desgajó de la propiedad original (ver relato Un falso hacendado)  
Un día terminando mi traslado llegó a eso de las 8 o 9 de la mañana un atajo de soberbias mulas muy bien cargadas, propiedad y al mando del tío abuelo Jorge de la Torre Angulo, miembro menor de los 20 que fueron en su familia.  
Por la relación de parentesco con don Cirilo, esposo de su hija la tía Marina, y luego por la amistad con sus cuñados, principalmente mi padrino de confirmación Jesús Franco González, eventualmente el tío Jorge le prestaba apoyos a su suegro.  
A una de las acémilas en lugar de continuar por el camino real se le ocurrió atravesarse o echarse en un portillo que había en la cerca izquierda de la vía, problema que en situaciones parecidas les toca a los arrieros afrentar con mulas y asnos.  
El tío Jorge intentó muchas maneras para levantar al animal. Varazos en las ancas, panza, jalones de la gamarra o freno y de getas, piquetes en el trasero, etc., y nada. Entonces adoptando postura bestial, le enrolló un poco la cola y a unos veinte centímetros de su nacimiento, le atiza una colosal mordida que de inmediato hizo levantar al bruto para que, afortunadamente sin descomponer la pesada carga, se emparejara al hato.         

domingo, 1 de marzo de 2020

LA TÍA ESPERANZA


Mi mamá estaba muy delicada de su décimo embarazo en Atotonilco, allá por 1951 o 1952 y mi papá estaba en sus seis meses de cada año de bracero en los Estados Unidos. 
Al irse en esa ocasión a California (Woodland) ya mi madre estaba con el problema, y me encargó que en el cuidado de la casa en su lugar durante sus ausencias, ya de varios años como padre postizo o padrastro de mis 8 hermanos, estuviera muy al pendiente. Que no dejara de llamar al Dr. Guzmán. Y que si se ponía grave la situación, fuera por la tía Esperanza en demanda de ayuda.      
Esperanza de la Torre Hernández, Garabatos (Tototlán) 2/11/1915-15/10/1988 Atotonilco,   prima hermana doble de mi padre, hija de mis tíos abuelos Alfredo de la Torre Angulo y María Concepción Hernández de la Torre, casada a su vez con su primo hermano Salvador de la Torre Galindo, Garabatos 10/5/1913-27/7/1978 Atotonilco, hijo del tío abuelo Jesús de la Torre Angulo y Emilia Galindo González hermana de mi abuelo materno Manuel Galindo González, fue una mujer admirable, como la inmensa mayoría de las mujeres alteñas jaliscienses, y más en aquella época.
Proveniente de los troncos familiares de la Torre de Garabatos, con mi padre se trataban entrañablemente como hermanos. El tío Alfredo su único hermano (ver relato Venganza atrasada) fue así mismo muy amigo de mi padre. 
Cuando llegamos a Atotonilco, primero de enero de 1945, tanto su mamá, ya viuda, como ella vivían en Atotonilco en una propiedad con frente a la calle 16 de Septiembre (Eje Norte) y a espaldas con la calle Mina, cerca del Molino Harinero El Refugio de don Francisco Salcedo Ordaz, en las orillas norte de la ciudad. Nosotros llegamos a la casa de la tía abuela materna Emilia González Franco, también viuda, ubicada en Juárez # 31 (Eje Poniente) ahora Colón 109/113.    
Con troncos familiares ya numerosos, nuestra familia con seis vástagos y la del tío Salvador y la tía más o menos los mismos, en una situación de desarraigo desfavorable del medio rural por las circunstancias y resabios oficiales de la Revolución Cristera (1926-1929) en perjuicio de la región alteña jalisciense y de alguna manera especial contra los apellidos familiares de la Torre y Galindo. Además hay que agregar otros hechos violentos de la época, en que fueron asesinados juntos mi abuelo paterno Cipriano y sus hermanos José, Jesús (antes mencionado) y un amigo. Se pueden ver mis relatos Un artero cuádruple asesinato, Un falso hacendado, El tío Aurelio, Un drama de la Revolución Cristera, La hiena de San Ramón, ¿Dónde están las viejas? diversos Árboles genealógicos, etc.    
Mi madre empeoraba cada día y llegó uno en que le dije que iba por la tía Esperanza. Intenté cuesta arriba a caminar de Juárez y Mina por esta hacia el norte, pero en más de una ocasión me regresé pensando que mi mamá estuviera agonizando o lo peor, hasta que por fin volví acompañado del auxilio tan valioso.  
En las labores de parto con su tranquilizador apoyo, mi tía logró que la embarazada se fortaleciera y resignara a lo que Dios dispusiera, que fue el aborto de una niña fallecida casi al nacer y la mamá gravemente enferma.   
A mi hermana Rosa María, que había nacido el 21 de febrero de 1950, vino cerca de 5 años después, el 27 de octubre de 1954, mi hermano Jorge, lográndose así el décimo retoño de la familia de la Torre Galindo.     
Su esposo el tío Salvador en enero de 1945 era el encargado de la cantina ubicada en la esquina Juárez (ahora Colón) y Andrés Terán rumbo norte y Nicolás Bravo rumbo sur, contra esquina de la también cantina La reina Xóchitl que atendía su dueño don Cleofas Navarro; para mayores datos esquina con esquina al poniente con la casona del Dr. Ignacio Córdova Quintanilla y al sur con la tienda de abarrotes que entonces era de los hermanos que les decían los colorados y después de un señor don Andrés que era el abuelo del centro delantero Carlos González, de La Piedad, Mich., que figuró en la Selección Nacional de Futbol. Cosa curiosa, nunca supe ni pregunté quién era en la cantina el dueño y patrón del tío Salvador. Llegué a ver, al pasar diario a la escuela, que el tío abuelo Jorge de la Torre Angulo llegaba a cerrar por su cuenta muchos días dicho establecimiento; cosa que también era conocido hacía en otros lugares como San José de Gracia con el tío don Jesús Angulo, apodado “el cuadrado” primo hermano de de los de la Torre Angulo.
Después el tío Salvador pasó a hacerse cargo de la cantina y billares de don Manuel Hernández Muñoz situada en la calle ahora Dr. Juan José Espinoza, costado norte del mercado municipal Miguel Hidalgo, entonces al lado de la cantina El Gato Tuerto, de don Manuel González, en las afueras del Mesón de San Cayetano, ésta una enorme propiedad que adquirió Enrique Fonseca Navarro, construyendo su núcleo comercial abarrotero, habitacional y al fondo al norte colindando con la calle Calderón, una harinera. Ahora en estos lugares se encuentra el Hotel Real Cervantes y la tienda Milano en la esquina de Andrés Terán. Este mesón fue el escenario de mi relato Un artero cuádruple asesinato e indirectamente la cantina billar de Venganza atrasada. 
Volviendo a la tía Esperanza eje de este relato, por las necesidades de su numerosa familia que ya mencioné arriba, los no muy abundantes ingresos de su esposo y la situación para nada opulenta de su mamá, la ya viuda tía Concha, a cuyo amparo vivían no de una forma del todo satisfactoria, se vio en la necesidad de contribuir a las urgencias económicas familiares. Situación que en un ambiente conservador y machista casi a ultranza de entonces, no era nada fácil para el género femenino.   
Así, a las órdenes de su primo el tío Baudelio de la Torre de la Torre, hijo del tío Aurelio (ver relato homónimo) atendió una menudería en la esquina de la ahora Colón y Mina, antes de llegar nosotros a Atotonilco en enero 1945, pues ahí estuvieron desde entonces negocios con abarrotes sucesivamente, si mal no los menciono, don Teófilo Muñiz esposo de doña Emilia Villalpando, don José esposo de D. Josefina García hermana de don Lupe famoso dueño del molino de nixtamal a unos pasos por Colón hacia su continuación o barrio de los pozos; de  doña Catalina Angulo hermana de doña Isabel esposa de don Lupe, luego las Srtas. Soledad y Anita Rubio, hermanas de doña Brígida esposa de don Manuel González con negocio igual en  Calderón y Terán; enseguida J. Trinidad Vázquez Valle con quien traté la compra o traspaso para que mi padre Francisco de la Torre Hernández, después de aceptar ya no irse  a trabajar a los E.U.A. se hiciera cargo bajo mi apoyo, no sin antes oponer una férrea resistencia. Luego la tienda ocupó uno de los dos locales enfrente en Juárez donde vivíamos, pasando luego primero a manos de mi hermano Ramón, mi cuñado Javier Aguirre Villagrán, esposo de María de la Luz y ahora, enfrente por Colón a unos pasos por mi sobrina Judith Aguirre de la Torre.  
La finca fue adquirida por Miguel Gutiérrez para instalar su famoso Café El Zancas que aún persiste dividido en dos negocios similares de sus herederos.  
La tía Esperanza luego se hizo cargo de la Lonchería El Jacalito que de Niños Héroes entre 20 de noviembre y Zaragoza, si no mal recuerdo, don Regino su dueño, cuyo apellido tampoco he  podido recordar, había pasado a un lado de La Reyna Xóchitl de don Cleofas Navarro, en la ahora Colón y Bravo, donde después otro dueño convirtió también en cantina conservando el nombre de El Jacalito.  
Un dato adicional, en la esquina de 16 de Septiembre de la citada propiedad de la tía Concha, de ahí hacia Mina, cuyo callejón o desbarrancadero de entonces ahora lleva el nombre de Heliodoro de la Torre Hernández, primo segundo hijo del tío Alfredo antes mencionado. Este primo, muy estimado en Atotonilco, manejó ahí una tienda de abarrotes en la que le ayudaba Isaura hija mayor de la tía Esperanza, que adquirió después una cuñada de ésta.   
Finalmente, mi agradecimiento a mi prima María Guadalupe, Lupita, por los valiosos datos que me complementó acerca de sus papás.

domingo, 15 de diciembre de 2019

LA ANEMIA DE MI MADRE


Mi mamá María Dolores Galindo González, hija de Manuel Galindo González y Emilia González Franco, originaria de El Capulín, municipio de Tepatitlán, 21 de mayo de 1909, Atotonilco el Alto domingo 19 de junio de 2005, era real y admirablemente una gran mujer; prototipo de las mujeres alteñas jaliscienses, más en los tiempos heroicos y violentos que les tocó vivir  
Segunda de una familia asentada en el rancho Garabatos en 1917 o principios de 1918, municipio de Tototlán, lindero con los de Atotonilco y Tepatitlán, formada de diez hermanos sobrevivientes, 8 mujeres y dos hombres. Casó el 7 de mayo de 1935, con mi padre Francisco de la Torre Hernández.
A pedido especial de mi abuelo Manuel, por la enorme capacidad de trabajo y honradez a toda prueba de su yerno, el nuevo matrimonio se estableció en la casa ya considerada grande (de hacienda) Realizó en poco tiempo un magnífico y titánico trabajo cabalmente reconocido en consecuencia por su suegro y patrón. Mi padre había nacido en el Palo Dulce, de Tototlán el 30 de junio de 1909, falleció en Atotonilco el jueves 24 de noviembre de 1994.   
La familia de la Torre Galindo fuimos diez, 4 nacidos en Garabatos, yo el mayor, María Mercedes, José Luis y Ramón; en El Salvador (Atotonilco) 2 Cipriano y María de la Luz, y en Atotonilco 4, Adolfo, Evangelina, Rosa María y Jorge, mediando aquí una mala cama.  
A mediados de 1937 mis padres ya se habían regresado en el mismo Garabatos a la casa que mi padre había adosado, para hogar matrimonial, a la paterna de su mamá Francisca Hernández de la Torre, que ya tenía también adherida la de su hermano mayor Agustín, en terrenos ya del malhadado ejido promovido por Cirilo Franco Hernández. Ella era ya viuda desde 1923 por el artero asesinato de mi abuelo Cipriano de la Torre Angulo, junto con sus hermanos Jesús y José y un amigo mutuo, en el mesón de San Cayetano en Atotonilco. 
Este cambio, con motivo del despido improcedente que mi abuela materna Emilia había llevado a cabo sobre mi padre, entre otros motivos igual de ingratos, para atender la queja u orden injusta que el tío bisabuelo José Galindo Castellanos, hombre de horca y cuchillo, le había exigido. 
Para mayores datos de esta situación, se pueden consultar mis relatos: Garabatos, Un falso hacendado, Un artero cuádruple asesinato, Un hombre excepcional, El tío José Galindo Castellanos, La precaria pero suculenta cocina de mi madre y La sardina descompuesta.   
La situación personal anterior, aparte de la depauperación que los gobernantes revolucionarios habían infligido a la población, y de alguna manera en especial a la región alteña jalisciense por los acontecimientos cristeros, y sobre todo en el caso de la familia el despojo de sus tierras, provocaron un estado de escasez severo, pero admirablemente soportado por el espíritu de sacrificio y hasta cierta altivez de la gente alteña.   
 La capacidad asombrosa de mi padre para el trabajo y a la par la diligencia de mi madre para sortear las vicisitudes del hogar, nos hacían irla pasando. Pero en mi mamá las carencias y ayunos en un estado de permanentes embarazos, tenían que cobrarle tarde o temprano su cuota. 
Así, aunque jamás se quejó, cuando llegamos a Atotonilco en enero de 1945, resultó que tenía una anemia muy severa, con riesgo de otras complicaciones. El doctor José Guzmán Martínez que fue nuestro médico familiar, aparte de algunos medicamentos, ordenó que tomara leche caliente pero entera o bronca y recién ordeñada, por su aguda descalcificación. Aunque siempre fuimos muy lecheros, ella no tomaba casi nada por darnos a nosotros ya seis de familia, la poca que se podía proveer.  
A la vuelta de la casa en la entonces todavía llamada calle Juárez Poniente en vez de Colón actual, donde se conocía como Barrio de los Posos, había una ordeña. Como a eso de las ocho de la mañana o un poco antes, iba con el ordeñador por un jarro grande de barro llenado directamente de las tetas vacunas, que rebosante de blanca espuma, mi mamá tomaba todos los días en ayunas con unas gotas de yodo.  
Maravillosamente en unos meses, se recuperó satisfactoriamente, contribuyendo sin duda la sana vida previa del campo.   

martes, 8 de octubre de 2019

DESPIDO MÚLTIPLE


Por ahí de enero o febrero de 1971 o 1972 se acercó un día a eso del mediodía a mi escritorio de gerencia de Banamex Independencia Guadalajara, un cuentahabiente de ahorros mayor de edad, para preguntarme humildemente porqué el empleado al solicitarle el retiro de sus intereses semestrales de diciembre, le había hecho firmar dos recibos. Le dije que no se preocupara que si podía volver el lunes ya le tenía aclarada su pregunta.    
Me cayó instantáneamente el veinte. Llamé al contralor solicitándole sacara del archivo los paquetes diarios de comprobantes de los últimos tres meses y doblara las fichas duplicadas de retiro. Al preguntarme para que las quieres, ya la rivalidad de jefaturas entre azules y amarillos de Agustín F. Legorreta Chauvet, nuevo director general del banco, había prendido, o trataba de prender, en algunos contralores si el gerente se los dejaba trepar; le contesté categóricamente tráemelos y luego te explico.
Al tener el montón de paquetes con un número basto de fichas amarillas dobladas de retiro duplicadas por un importe idéntico, le pregunté al funcionario administrativo ¿Te enteras de qué se trata; a su contestación negativa, le ordené relacionara todos los documentos por fechas, importes y los nombres de quienes los habían autorizado, los subtotales por empleado y el total. Al  verlo  todavía con cara interrogante, le espeté ¡se trata de un fraude de todos estos muchachos! Aíslate para que no sospechen y dame los datos lo más rápido posible; es viernes y tengo que hablar al departamento jurídico.  
Con el abogado Gonzalo García Velazco director de la citada dependencia, llevaba una relación muy profesional, principalmente, entre otros, por el caso del terreno perdido ante el Sr. Alcaraz Ascencio (ver relato Banamex Guadalajara 3 Independencia) Le expuse que tenía un problema serio en la sucursal y que requería su asistencia de inmediato.
-¿No lo podemos dejar para el lunes, de qué se trata?
-Es viernes, Gonzalo, se trata de un fraude con varios empleados en ahorros
-Te voy a mandar al Lic. Meján ¿estás de acuerdo?
-Muy bien con gusto veo el problema con él.  
-¿De qué se trata Felipe?
-Juan Manuel, a estos empleados se les ocurrió hacerse de algo extra y están recabando dobles recibos a los cuentahabientes de ahorros que vienen a retirar sus intereses semestrales, son seis, el monto detectado en tres meses realmente no representa una gran suma; uno de ellos de reciente ingreso creemos que lo hizo una sola vez y por unos cuantos pesos.
-¿Y qué opinas?
-Considero que después que reconozcan su error firmen su renuncia y se vayan sin más a su casa.
-Me parece magnánimo de tu parte, pero tenemos de todas maneras que protocolizarlo ante las autoridades ¿qué opina usted contador?
-Está bien licenciado.
Así, sin mayores perjuicios que el de perder su trabajo, prescindió el banco de media docena de muchachos prometedores, para que buscaran colocarse en otros empleos. De uno de ellos, al tiempo casualmente me enteré que estaba muy bien colocado en una empresa internacional bastante conocida. Al comentarle la circunstancia a uno de los empleados de Independencia de entonces y con quien he conservado una larga amistad, me puso al tanto e incluso me comentó que en su momento el papá con quien y cuya familia lleva una permanente amistad, le inquirió que si yo como gerente no hubiera provocado una acción incorrecta, explicándole a cabalidad la limpieza del procedimiento de mi parte.       

domingo, 6 de octubre de 2019

DON SALVADOR ABASCAL, SU FAMILIA, CONSUELO SÁIZAR Y EDITORIAL JUS

Don Salvador Abascal Infante (Morelia 18/05/1910-Cd. de México 29/03/2000) fungió nominalmente como gerente de Editorial Jus, de 1944 a 1972, a raíz de su salida como fundador de la UNS (Unión Nacional Sinarquista) por invitación del fundador de dicha empresa en 1942 (que en 1933 había iniciado como revista de derecho y ciencias sociales) y del Partido Acción Nacional en 16/09/1939, Sr. Manuel Gómez Morín, quien por escrito declaró el 15/05/1944 que  “el propósito de Jus (con el Sr. Abascal) fue dar a conocer valores mexicanos que la propaganda oficial ha querido hacer olvidar, así como para extender y difundir el buen libro en México” 
El cargo del Sr. Abascal en realidad fue el de un director general y hombre equipo de la empresa, al sacarla de la quiebra y de la mediocridad. Creador de las colecciones de la historia no oficial del país Figuras y Episodios de la Historia de México (FEHM) 117 títulos, así como 118 en México Heroico (MH) continuación de la primera, 235 tomos, teniendo que reeditar más de una docena de éstos sin su número por razones obvias de protección ante el gobierno federal. Editor y traductor de escritores nacionales y extranjeros nada gratos para el sector oficial social comunista impulsado por Lázaro Cárdenas. Cito por ejemplo los tomos VII a XVI del Diccionario Bio-Bibliográfico de la Compañía de Jesús, unos impresos en Jus y el resto en la Editorial Tradición de su propiedad; los tomos del I al VI ya los había editado Buena Prensa) la obra de Santo Tomás de Aquino y de San Juan Crisóstomo, así como las traducciones de otros tratadistas católicos extranjeros. Su hijo el Lic. Juan Bosco desde temprana edad fue su activo colaborador. 
Este acervo cultural es colosal y un verdadero tesoro de la historia desdeñada oficialmente  de nuestro país, con historiadores y escritores, como, entre otros, Alfonso Trueba Olivares, José Bravo Ugarte, José Vasconcelos, José Fuentes Mares, Lucas Alamán, Alfonso Taracena, Alejandro Villaseñor y Villaseñor, Francisco Santiago Cruz, Heriberto Navarrete, Ezequiel A. Chávez, Alfonso Junco, Victoriano Salado Álvarez, Lauro López Beltrán, Antonio Pompa y Pompa, Joaquín Antonio Peñaloza, Carlos Alvear Acevedo, Celerino Salmerón.      
Además don salvador fue autor de más de una veintena de sesudos libros, como La Secta Socialista en México, Contra Herejes y Sismáticos, Juárez Marxista, La Inquisición en Hispanoamérica, El papa nunca ha sido ni será hereje, Mis Recuerdos (memorias) Madero dictador infortunado, Lázaro Cárdenas presidente comunista, La revolución mundial de Herodes a Bush, La reconquista espiritual de Tabasco, así como Hoja de  Combate, mensual (semestral postmorten) tamaño carta, 16 págs., durante 32 años, a partir de 1967 hasta la edición Nov-Dic. 2000.  
Creo en Jus también otras colecciones: Voces Nuevas a finales de l950´s, en donde por ejemplo editó La Polvareda y otros Cuentos (21) No. 4, de Vicente Leñero, así como El Hipócrita de Carlos H. de la Peña, No. 1; varias de teatro y poesía con autores como Emma Godoy, Rosario Castellanos, Gloria Riestra, Rafael Bernal; novelas de Patricia Cox, Antonio Estrada (Rescoldo No. 17) Heriberto Navarrete (El voto de  Chema Rodríguez, No. 22)  La polvareda y ¿Qué me  van a hacer, papá? fueron primero y segundo lugar en el Concurso Nacional de Cuento Universitario. 
Así mismo en Jus las colecciones Panorama y Poesía. En la primera con títulos de sociología y filosofía como Bolchevismo, Socialismo y Liberalismo, Nos. 1, 2 y 3; de gran demanda La sociología de la empresa (texto escolar) de Isaac Guzmán Valdivia, No. 10; En defensa del derecho de los padres de familia, No. 14 de Ramón Sánchez Medal y del mismo autor 2 más, y con el #19 Nociones elementales de la teología de la perfección, de Carlos Ezequiel de la Isla.  De la serie Poesía, sólo puedo mencionar el No. 2 Poesía completa de Alfonso Junco, con prólogo de Alfonso Reyes.  
Al decidir salir de Jus, por el cambio de línea en la editorial, en lo que jugaron mucho las sistemáticas presiones gubernamentales, fundó la arriba nombrada Editorial Tradición en 1972, continuando la línea de la primera, incluyendo reediciones de algunos escritores; casa que entiendo sigue manejando su hijo José María. En Tradición continuo sus actividades hasta avanzada su edad.  
Su citado hijo mayor el Lic. Juan Bosco (11/03/1943 María Auxiliadora, B.C.S.) sigue difundiendo a capa y espada, no obstante las crecientes conminaciones oficiales, incluso del clero, la postura católica de su papá y de la familia. Es así mismo un destacado y experimentado terapeuta doctorado en ciencias humanas.  Sus conferencias en parte las ha trasladado a la población mexicana e hispana en los Estados Unidos por el asedio que enfrenta. Se pueden apreciar sus sustentables disertaciones en internet.    
Don Salvador antes, en 1937, había fundado con Alfonso Trueba, después de haberse convertido en ferviente contra revolucionario del sistema político mexicano, la Unión Nacional Sinarquista (UNS) y en Baja California Sur la colonia María Auxiliadora, que dejó en 1944 por la falta de apoyo ofrecido del gobierno de Manuel Avila Camacho y dificultades con la base de UNS. Ahí contrajo matrimonio con la Srta. Guadalupe Carranza, el 17 de marzo de 1942, 15 años menor,  y madre de sus 11 hijos. 
El Partido Demócrata Mexicano (PDM) le ofreció sin éxito la candidatura a Presidente de la República. Su hijo Carlos María (14/06/1949-02/12/2008) fue Secretario de Gobernación 01/06/2005-30/11/2006 y del Trabajo y Previsión Social 01/12/2000-01/06/2005 con Vicente Fox, y Salvador 15/02/1946 Cd. de México, ex diputado LV Legislatura 1991-1994, fue precandidato al gobierno del Distrito Federal en 2000, ha representado o aun representa en México a la Institución Harvard, y su hija Rosa Martha Abascal Olascoaga maneja la página web Yo Influyo.com en internet.  
Controversialmente, la dinastía Abascal Carranza está emparentada, pero enfrentada total y acérrimamente en ideología religiosa con la líneas paterna Cárdenas del Río de don Lázaro, y materna con la de don Venustiano.   
En la primera semana enero de 1954, cuando conocí la ciudad de México, como cliente desde algún tiempo de Jus, decidí trabar conocimiento personal con don Salvador en las instalaciones que había construido en Abasolo 14 de la Col. Guerrero. No obstante la diferencia de edades (44 vs escasos 18) coincidía con la línea editorial de su representada. En una de mis visitas posteriores, ya trabajando en  Banamex, inocentemente me atreví a preguntarle que si su línea católica de alguna manera coincidía con la postura de Gloria Riestra y del Frente Mexicano Anticomunista de la Universidad Autónoma de Guadalajara (Tecos) que representaba el Lic. Raymundo Guerrero, por qué no se unían contra la gran amenaza social comunista del cardenismo. Me contestó, muy en su derecho, frenética y tajantemente que eso nunca sucedería.    
Viene aquí al caso la Lic. Consuelo Sáizar (Roxana Consuelo Sáizar Guerrero, Acaponeta, Nay., 09/08/1961) que fungió como gerente de Editorial Jus de 1983 a 1990, mucho después, 11 años, a la actuación del Sr. Abascal, y porque en la entrevista publicada en Gatopardo 07/05/2012) por el periodista Guillermo Sánchez Cervantes intitulada “Cómo hizo esta mujer de Acaponeta Nayarit, para colarse entre las filas del católico Partido Acción Nacional y llegar hasta la cúspide del  mundo cultural mexicano” a propósito de pasar la llamada “niña Jus” de ideología anticatólica (ver artículo mencionado) a las direcciones del Fondo de Cultura Económica (2002-2009) y del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (2009-2012)  
También viene al caso que en la citada publicación la Lic. Consuelo, en mi opinión con toda falsedad y fuera de lugar y consideración, establezca que “Pero en algún momento (Jus) cayó en manos de quienes la fueron fanatizando, sobretodo en manos del católico Salvador Abascal. Él llegó a publicar cosas como una biografía de Jesucristo, una “edición expurgada” fíjate en el término, del Ulises criollo de José Vasconcelos, Gómez Morín por supuesto lo corrió de Jus”  
La Lic. Sáizar durante su gestión en Jus, sabiendo que tenía en mi biblioteca personal las dos colecciones históricas mencionadas, me pidió, en calidad de préstamo, con fines de reedición según me expresó formalmente, los tomos Nos. 103 y 104 de FEHM Los Cristeros del Volcán de Colima, de Spectator, seudónimo del padre Enrique de Jesús Ochoa,  así como, del padre Heriberto Navarrete, En las Islas Marías, No. 76 de MH. (logré reponer  Cristeros pero Islas no he podido)      
Al tiempo, no obstante mis reclamaciones y a que no hubo las tales reediciones, y a su omiso caso a mis peticiones de devolución, insistí sin resultado, por lo que elevé el reclamo a la dirección de Jus a cargo del Sr. Juan Landerreche Obregón, Cd. México 01/11/1914-13/01/1996) a su vez de los fundadores del PAN, padrino de la “niña Jus” Me trató despectivamente pero sin duda se intercomunicaron, pues unos días después recibí Entre las patas de los caballos de Luis Rivero del Val y Rescoldo los últimos cristeros de Antonio Estrada, duplicándomelos porque ya los tenía.  
Después cuando la Lic. Sáizar fungía en la dirección de Conaculta, traté de contactarla, no precisamente para reclamarle mis libros, sino para plantearle el posible interés que la institución tuviera en la publicación de estas vivencias y relatos, de  nuevo me ignoró olímpicamente.  

sábado, 5 de octubre de 2019

GUILLERMO MENDIZÁBAL LIZALDE


El Sr. Mendizábal Lizalde (Pánuco, Ver. 1933-Cuernavaca, Mor. 12/13/2002) fue un editor y promotor extraordinario en las publicaciones periódicas en México, a través principalmente de su empresa Editorial Posada.  
Estudió en la Academia de San Carlos y luego trabajó en el medio editorial como ejecutivo de ventas en la división cómics de Organización Editorial Novaro y en el departamento creativo en el que se hizo cargo de la versión mexicana del cómic Fantomas la amenaza elegante. También fue conductor del programa semanal Confrontación del canal oficial 11, a cuyo cargo después de 6 años renunció por la censura oficial.  
El poeta Eduardo Lizalde Chávez (14/07/1929) aún en actividad y colaborador en algunos de sus proyectos, Académico de la Lengua (2006) Premio Nacional de Artes y Ciencias (1988) y su hermano el actor Enrique Lizalde Chávez (Tepic 09/01/1937-Cd. México 03/06/2013) sus primos hermanos y éstos a su vez primos de Óscar Chávez Fernández (200/3/1935) compositor, cantante y actor.  
En la creación de Editorial Posada en 1968, fue apoyado por “Rius” (Eduardo Humberto del Río García, Zamora, Mich. 20/06/1937-Tepoztlán, Mor.08/08/2017) lanzando al mercado con gran éxito en 07/09/1968 la historieta Los Agachados, en sustitución de Los Súpermachos, que en Editorial Meridiano publicaba Rius desde junio de 1965, apropiándose dicha editorial los derechos.   
El 10 de marzo de 1971 lanzó al mercado su más resonante éxito, la revista Duda, lo increíble es la verdad, que dio pie a varias publicaciones competidoras, de la que se editaron más de 1,000 números, hasta por ahí del 615 en Posada y el restó en Editorial Índice donde por dispersarse en los temas empezó a declinar.    
En Posada también lanzó el Sr. Mendizábal la Colección Semanal Duda de libros de Rius, en formato chico 11x17.5 cms., con entre muchos otros títulos, La panza es primero, Cristo de carne y hueso, Lo más audaz de Casanova, ABché, Cuba para principiantes, etc., que después luego de pasar a Grijalbo figura como Biblioteca Rius, en Penguin Random House Grupo Editorial, de la firma alemana Bertelsmann.   
Así mismo en Posada sacó con el apoyo de los amigos y equipo de Rius las revistas La Garrapata el azote de los bueyes (Nov. 8, 1968) El Chahuistle la enfermedad de los nopales (14/02/1974) El chamuco y los hijos del averno (febrero 1996) Cucurucho y tío Rius (1975) y Natura tu salud en la naturaleza. También lanzó Contactos extraterrestres, 1976, y Supermente, 1978, ambas con el respaldo Duda presenta. En agosto de 1974 lanzó con bombo y platillo el cómic Profesor Planeta, muy similar a Duda al que me refiero más adelante en este relato, que resultó fallido. Fuera de su línea esotérica y político social, según uno de sus familiares, para recapitalizarse, aprovechando el boom de las historietas sensacionalistas de tono erótico pornográfico, lanzó en los 1980´s historietas para adultos de las que identifico, con el sello Editorial Índice, las siguientes: Delito! Archivo de casos reales, Extraño pero cierto, El mensajero del diablo y Las oficinistas.    
En editorial Posada aparte el Sr. Mendizábal constituyó un fondo editorial de cierta importancia, del que conozco unos diez libros de diferentes temas.  
Entre las publicaciones competidoras de Duda y del Sr. Mendizábal, tanto nacionales como de franquicia extranjera, de entre las primeras cito: Las Entrañas de lo Oculto, Semanario de lo Insólito, Contacto Ovni, Reporte Ovni, de las editoriales Toukán y Mina de la familia Flores, magnates de la distribución y edición en varias editoras satélites en México; Oculto, intervenciones extraterrestres y Ovni, de Editores Asociados Mexicanos; Enigmas de la Humanidad, de Editorial Meridiano; Casos Extraordinarios, el universo de lo oculto, de Publicaciones Llergo; Karma, enigmas y misterios del mundo, así como las fotonovelas Lo Inexplicable lo sobrenatural, y Miedo a lo Desconocido. De las extranjeras   Año Cero, Muy Interesante, Más Allá de la Ciencia, Espacio y Tiempo. 
Con el fin de expandir mi operación y catálogo de productos en mi distribuidora de Guadalajara, Promotora Editorial de Jalisco (Proejsa) que no compitieran en línea con los de mi representada Publicaciones Herrerías, que ya había adquirido la familia O´Farrill, a partir de su inicio en mayo de 1974, empecé a visitar en la Ciudad de México a los demás dueños y representantes de editoriales y distribuidoras del medio de las publicaciones periódicas,  contactando al Sr. Mendizábal en varias ocasiones.  
Como con los demás directivos de varias empresas, la relación con don Guillermo fue muy profesional e interesante. Ya tenía él conocimiento de los extraordinarios resultados que estaba obteniendo en La perla tapatía,  difundidos prontamente en el medio y en las élites directivas editoriales (ver relato Presentación del estudio de mercado en el D.F. y Éxito sorprendente de Proejsa)  
Los obstáculos del monopolio de comercialización, circulación y distribución, y hasta la creación de publicaciones periódicas, que ejercían las grandes empresas del medio,  prácticamente imposibles de superar, hacían poco menos que imposible lograr cambio alguno. Ver el primer relato arriba mencionado.   
El irrestricto control de distribución, cobijado por las autoridades, de la Unión de Voceadores y Expendedores de los Periódicos de México, en el D.F. UVEPM, y zona metropolitana, junto con las grandes empresas que sus socios crearon para la distribución externa tanto nacional como extranjera, confirmaban a sangre y fuego lo del párrafo anterior en su absoluta intervención y exclusividad.     
Aparte de los siete Despachos que conformaban la UVEPM, las aludidas grandes empresas eran Compañía Distribuidora de Periódicos Libros y Revistas (CODIPLYRSA) de la familia Flores Sahagún, con su grupo de varias editoras; Distribuidora Sayrols de Publicaciones con su filial Libros y Revistas; Publicaciones Herrerías del Sr. Ignacio F. Herrerías, después Novedades Editores de la familia O´Farrill; José García Valseca con sus editoras Juventud y Panamericana, creando también la cadena de periódicos Soles a nivel nacional; La Prensa Editora de Periódicos; Organización Editorial Novaro (OENSA) Distribuidora de impresos (DIMSA)  y después Distribuidora Intermex del grupo Televisa con multitud de editoras; CITEM de la familia de la Parra Vargas Dulché con editoriales como Grupo Vid; y algunas sub distribuidoras como Editormex de los italianos Torelli; Distribuidora Nacional de Publicaciones (DINALPUSA) creadores de Guitarra Fácil y revistas colaterales.    
No obstante la práctica inamovible de distribución que Sayrols le manejaba a Editorial Posada, por ahí de junio julio de 1974 el Sr. Mendizábal me ofreció, previa propuesta a Sayrols, con la venia de don Víctor Morán director de circulación, la distribución exclusiva para Guadalajara de su inminente lanzamiento estelar: la historieta Profesor Planeta. No se llevó a cabo, porque no estaba en condiciones, ni era normativo, anticiparle una suma importante por la concesión. 
Profesor Planeta desafortunadamente fue un severo fracaso, al no pasar de la docena de números, al confiar don Guillermo que ya había empezado a delegar mucho, la  realización en manos del equipo de guionistas en donde figuraba la actriz Lilia Aragón y como dibujante Luis Chávez Peón, cuya pareja de personajes intérpretes un tanto auto personalizados del cómic, no pegó en los lectores para nada como estimaban.  
A la actividad e impulso editorial del Sr. Mendizábal, habría que agregarle cualidades culturales significativas como signo familiar. Era así mismo un sibarita consumado, que me tocó constatar en nuestras pláticas así como en la ocasión que me invitó a comer en uno de los restaurantes más exclusivos de la capital, dando cátedra al personal en cuanto a vinos y platillos. Tal vez un tanto su estatus de aburguesamiento le haya provocado al final el  nivel de delegación inconveniente entre sus colaboradores.