Tenía unos meses en la gerencia de Banamex en Zacapu, Mich., tomada a partir de enero de 1969.
-Muy buenos días señor de la Torre, muchas felicidades por su nombramiento como gerente aquí en Zacapu. Soy N. B. primo hermano de N.N.B. que usted ya conoció en Guadalajara. Soy Agente Regional del Banco de Crédito Rural y vengo, recomendado por mi pariente a proponerle un gran negocio en que nos puede ir muy bien económicamente.
-Diga usted
-Aquí en la región somos los mandones en soltar dinero para la porcicultura, en lo que podemos ponernos de acuerdo e ir a mitas en el negocio.
-Aperturas de Crédito de Habilitación o Avío y Refaccionario con Garantía Hipotecaria
-Eso mero
¿Y en qué consiste?
-Mire, usted sabe la enorme cantidad de familias que en esta ciudad se dedican a la porcicultura, normalmente con instalaciones en sus casas
-Sí, por supuesto, y usted debe saber que desde que llegué estoy impulsando esta actividad
-Sí, y conozco el volumen de operaciones que luego ha realizado. Tengo un grupo de comerciantes amigos muy pudientes de Zacapu como posibles postores cuando los deudores no puedan pagar sus créditos, porque con ese fin les prestamos más de lo que podrán pagar y con una no muy atinada asesoría financiera, así al fin rematamos sus fincas y granjas
-Mire mi amigo, por respeto a mí mismo, a la profesión bancaria, a los usuarios, y hasta los personajes adinerados que me ha mencionado, no voy a malgastar mi opinión calificando su “propuesta” Tampoco voy a tomar en cuenta que ésta existió, ni que fue usted el autor; le pido se retire y como si nunca nos hubiéramos visto
-Pues usted se lo pierde
-¡Adios!
¿Alguna diferencia con lo que ha sido y es la manera de actuar, con sus raras excepciones, de nuestros gobernantes y subalternos en nuestro país y, desafortunadamente, de no pocos funcionarios jefes y empleados del sector privado?
N. B. y N. N. B. tienen nombre y apellido que por razones más que obvias no menciono. El segundo dentro de Banamex, fue uno de los prietitos en el arroz que, para mayor desgracia, con cabezas más altas en coparticipación, usufructuó para mal su cargo.
Recomiendo leer la serie de mis relatos que inician con Banamex y colaterales como el presente, incluyendo el trío Chupatintas (un poco más de 40) publicados en este blog.
lunes, 15 de junio de 2020
UN "MUY BUEN" NEGOCIO
sábado, 16 de mayo de 2020
INCULPABILIDAD
El reclamo del
cliente a mi jefe el gerente don Claudio Pita Hurtado, aquella mañana de mediados de los 1960’s, que desde mi
escritorio observé, el Sr. Pita se esperó ya cerca del cierre de la sucursal,
una de la tarde, para comunicármelo.
-Felipe hay un
retiro importante de su cuenta de ahorros que el cliente no reconoce
-¡$25,000.00, no
puede ser, permítame revisarlo!
Cuando recibí la
subgerencia de la sucursal Zamora de Banamex, mayo o junio de 1964, después de
mi desempeño afortunado nominalmente como contador en Tepic (ver relato Banamex
Tepic) el Sr. Pita me confió, obvio bajo su responsabilidad, el manejo de la
sucursal, sabida la experiencia y capacidad de trabajo que tenía (ver relato
Banamex Zamora)
Repito mi
decisión entonces de tomar medidas de protección personal ante el cúmulo desusado
de labores vitales del banco que me tocaba autorizar, circunstancia que no me
era ajena por mis desempeños anteriores, pero en Zamora se iba a incrementar.
Pedí obviamente
ante el suceso, el paquete de comprobantes del día del retiro. Mi autorización
autógrafa estaba correcta. ¿Qué había pasado? Lo medité unos minutos y ¡zas! que
me cae el veinte.
Con el jefe del
Departamento de Ahorros:
-Falsificaste mi
autorización
-No, para nada,
usted mi firmó el retiro
-Mira, no voy a
discutirlo más contigo, reconoces tu culpa o nos vamos con las autoridades;
todas mis autorizaciones y firmas van con mi tinta exclusiva sepia y no azul
como está en la ficha que te estoy mostrando, aceptas tu acción a don
Claudio, quien no dudo que ante tu reconocimiento vea la forma de ayudarte de
alguna manera por la vía amistosa.
-Pues sí, se me
hizo fácil, es que tengo muchos problemas económicos
-Ese es tu
problema, a lo mejor tu familia entra al quite.
No recuerdo
realmente cómo se solucionó el desfalco, que gracias a Dios me dejó ileso de culpa
alguna y acrecentada mi probidad característica.
viernes, 3 de abril de 2020
TRASNOCHADA PELIGROSA
¡Híjole! ¿Qué horas son? ¡Casi las
siete y media, en la madre!
En punto de las ocho estaba subiendo aquella mañana la escalera de un solo tiro del departamento en que vivía.
Su esposa lo estaba esperando en jarrillas en el remate de los escalones
-Déjame pasar, voy a bañarme, por favor prepárame unos huevos tibios y un pan. Tengo que estar a tiempo en el banco.
Efectivamente, unos minutos antes de las nueve ya estaba en su escritorio listo para atender a la clientela y sus demás responsabilidades como segundo ejecutivo de la sucursal, pero prácticamente en funciones de gerente.
El enorme volumen y trajín compuesto de firmas y autorizaciones varias a jefes de departamentos y otros subordinados y principalmente la atención a clientes y público demandantes, en aquel lunes de mediados de los 1960´s no le representaban afortunadamente mayor menoscabo de capacidad y diligencia no obstante la irremisible resaca y desvelada correspondientes, merced a que sus facultades atoxínicas y de asomnia de siempre, estaban en plenitud.
Como a eso de las once apareció el cliente con quien había andado de parranda nocturna dominguera, después de una suntuosa comida en la casa de campo de un conocido agricultor e industrial zamorano.
Desde uno de los amplios cristales, sin entrar le hacía señas para salir, al negarse y a de que él entrara, se sentó en uno de los tres o cuatro sillones para atención al público alrededor de su escritorio.
-Vamos a tomarnos una cerveza
-Pinche correlón; no me voy a tomar ninguna cerveza ni nada
-Cómo te voy a creer ¡a poco no se te antoja!
-Puede que se me antoje, pero estoy trabajando, y a propósito, corriste como los franceses
-Ya era muy noche y tú no tenías para cuando
-Sí, pero no se deja así a los amigos y menos tan retirado
-¿Qué pasó, cómo te fue.
-Desperté como a las tres o cuatro horas; dejé una generosa paga y afortunadamente todavía estaba el amigo taxista de guardia y a mi casa a las ocho, regadera, un tente en pie y aquí en mi escritorio unos minutos antes de abrir
-Es increíble ¿cómo jodidos le haces?
-Nomás le hago
-En la comida el Sr. García de Alba te ofreció la administración de sus empresas, debías aceptar
-Mi propósito es seguir en el banco. Ya en otro lugar me han hecho ofertas similares y no he aceptado
-Pues te deseo muy sinceramente que te vaya de lo mejor, cuídate
-Gracias, ahí la llevamos.
En punto de las ocho estaba subiendo aquella mañana la escalera de un solo tiro del departamento en que vivía.
Su esposa lo estaba esperando en jarrillas en el remate de los escalones
-Déjame pasar, voy a bañarme, por favor prepárame unos huevos tibios y un pan. Tengo que estar a tiempo en el banco.
Efectivamente, unos minutos antes de las nueve ya estaba en su escritorio listo para atender a la clientela y sus demás responsabilidades como segundo ejecutivo de la sucursal, pero prácticamente en funciones de gerente.
El enorme volumen y trajín compuesto de firmas y autorizaciones varias a jefes de departamentos y otros subordinados y principalmente la atención a clientes y público demandantes, en aquel lunes de mediados de los 1960´s no le representaban afortunadamente mayor menoscabo de capacidad y diligencia no obstante la irremisible resaca y desvelada correspondientes, merced a que sus facultades atoxínicas y de asomnia de siempre, estaban en plenitud.
Como a eso de las once apareció el cliente con quien había andado de parranda nocturna dominguera, después de una suntuosa comida en la casa de campo de un conocido agricultor e industrial zamorano.
Desde uno de los amplios cristales, sin entrar le hacía señas para salir, al negarse y a de que él entrara, se sentó en uno de los tres o cuatro sillones para atención al público alrededor de su escritorio.
-Vamos a tomarnos una cerveza
-Pinche correlón; no me voy a tomar ninguna cerveza ni nada
-Cómo te voy a creer ¡a poco no se te antoja!
-Puede que se me antoje, pero estoy trabajando, y a propósito, corriste como los franceses
-Ya era muy noche y tú no tenías para cuando
-Sí, pero no se deja así a los amigos y menos tan retirado
-¿Qué pasó, cómo te fue.
-Desperté como a las tres o cuatro horas; dejé una generosa paga y afortunadamente todavía estaba el amigo taxista de guardia y a mi casa a las ocho, regadera, un tente en pie y aquí en mi escritorio unos minutos antes de abrir
-Es increíble ¿cómo jodidos le haces?
-Nomás le hago
-En la comida el Sr. García de Alba te ofreció la administración de sus empresas, debías aceptar
-Mi propósito es seguir en el banco. Ya en otro lugar me han hecho ofertas similares y no he aceptado
-Pues te deseo muy sinceramente que te vaya de lo mejor, cuídate
-Gracias, ahí la llevamos.
domingo, 29 de marzo de 2020
PROPUESTA INADECUADA
La reunión comida sabatina
de aquella tarde en casa de un amigo en una población cercana a la zona
conurbada de Guadalajara, rumbo hacia la región alteña jalisciense, ya había
llegado a los postres o mejor dicho a la sobremesa y continuación de la plática
y parranda que de costumbre se prolongaba mucho tiempo.
Como siempre, sin falsa
modestia, mis facultades atoxínicas innatas o de resistencia y autocontrol para
la ingerencia de licores estaban en pleno esplendor, sin dejar de lado la
máxima de que sólo no se emborracha el que no toma.
Entre los asistentes que se
habían hecho frecuentes a las comelitonas semanales se encontraba una pareja de
compadres de los anfitriones, de mediana edad, dueños de una abarrotera en San
Pedro Tlaquepaque.
La señora un tanto más
joven que su esposo le ayudaba de manera importante en el negocio. De no mal
ver, tomaba más o menos al parejo. De varias reuniones atrás el grado de
amistad con ellos se había ido incrementando, principalmente con el marido,
entre otras cosas por lo que le comentaba acerca de mi experiencia en el ramo
abarrotero y conexos en Atotonilco, a fines de los cincuenta del pasado siglo
(relato Trabajo en La Colmena)
Así mismo se trataban otros
temas como la situación del lugar en que estábamos conviviendo, en el que el
anfitrión había fungido o pasado sin mayor gloria como delegado municipal, según
la chunga que le hacíamos y él se la sacaba con que el presidente municipal de
Zapotlanejo era un inepto, con todo y nuestros comentarios del auge en su misma
delegación del ramo en la confección de ropa municipal, comparable con Ciudad
Hidalgo y Moroleón, Gto.
Ya lo veía venir. En una
ocasión en que el consorte de la señora estaba un tanto distraído con el
anfitrión y a la vez rebasado su límite de tequila, ella se destapó espetándome
que le gustaba para su cama, contestándole de bote pronto que estaba
equivocándose.
-Pues serás del otro bando
-No, señora, es usted
bastante atractiva, pero por respeto a su esposo, a la familia que nos recibe y
a mí mismo, no vamos a cometer un error. Aparte acostumbro a escoger y
cortejar, no al revés
La señora de la casa al
lado
-Comadre, te pasas. Sin que
me conste, no eres pulga del petate de este hombre, no la riegues.
-Pues ni que fuera el rey
de Francia. Hay muere.
(*) Atoxinia: Facultad
extraordinaria que tiene una persona para absorber grandes cantidades de tóxicos
sin sufrir daño.
domingo, 8 de marzo de 2020
LA MULA ECHADA DEL TÍO JORGE
Cuando vivimos en el rancho El Salvador (Atotonilco, ver relato) entre
1939 y fines de 1944, para de ahí trasladarnos a Atotonilco, entre mis 4 y 9
años de edad, provenientes de San José de Gracia (Tepatitlán) como hijo mayor
de ya 3 hermanos (Ma. Mercedes, José Luis y Ramón) me tocaba desempeñar labores
y encomiendas de mi padre que en aquellos azarosos años de grandes necesidades,
ahora perecerían quehaceres y hasta hazañas de personas mayores. Al caso ver
mis relatos, entre otros, El asiento de botella, La cócona de doña Pachita
Morones, La colmena, la naranja y otras vacas, La tía, Guillermo Tell.
Entre mis obligaciones me tocaba después de apialarle muy temprano a mi
papá las dos vacas que teníamos para la necesidades de leche familiar (la
naranja y la colmena) trasladarlas con sus crías al lugar de pastoreo que les
tocara para a media tarde ir de regreso por el hato, apartar los becerros y
achiquerar para la siguiente ordeña. Como el terreno propio para agostadero no
alcanzaba con el de siembra, mi padre había rentado unos terrenos cerriles al tío Guadalupe de la
Torre de la Torre, de Garabatos, al otro lado del río, que se alternaban cada año,
combinando también las siembras temporaleras a su vez en otros terrenos también
rentados.
Cuando tocaba, para llegar con los vacunos a los agostaderos rentados
había que salir de la propiedad, tomar el camino real, seguir en un trecho umbroso
y hasta tétrico al margen del río según la estación del año y acceder con los
animales al lugar de pastoreo.
A esas alturas continuaban las dos líneas paralelas de cercado del
camino real comunal rumbo a Garabatos, o mejor dicho a la parte denominada El Carmen
por el tío Cirilo Franco que desgajó de la propiedad original (ver relato Un
falso hacendado)
Un día terminando mi traslado llegó a eso de las 8 o 9 de la mañana un
atajo de soberbias mulas muy bien cargadas, propiedad y al mando del tío abuelo
Jorge de la Torre Angulo, miembro menor de los 20 que fueron en su familia.
Por la relación de parentesco con don Cirilo, esposo de su hija la tía
Marina, y luego por la amistad con sus cuñados, principalmente mi padrino de
confirmación Jesús Franco González, eventualmente el tío Jorge le prestaba
apoyos a su suegro.
A una de las acémilas en lugar de continuar por el camino real se le
ocurrió atravesarse o echarse en un portillo que había en la cerca izquierda de
la vía, problema que en situaciones parecidas les toca a los arrieros afrentar
con mulas y asnos.
El tío Jorge intentó muchas maneras para levantar al animal. Varazos en
las ancas, panza, jalones de la gamarra o freno y de getas, piquetes en el
trasero, etc., y nada. Entonces adoptando postura bestial, le enrolló un poco
la cola y a unos veinte centímetros de su nacimiento, le atiza una colosal mordida
que de inmediato hizo levantar al bruto para que, afortunadamente sin
descomponer la pesada carga, se emparejara al hato.
domingo, 1 de marzo de 2020
LA TÍA ESPERANZA
Mi mamá estaba muy delicada de su décimo embarazo en Atotonilco, allá
por 1951 o 1952 y mi papá estaba en sus seis meses de cada año de bracero en
los Estados Unidos.
Al irse en esa ocasión a California (Woodland) ya mi madre estaba con el
problema, y me encargó que en el cuidado de la casa en su lugar durante sus
ausencias, ya de varios años como padre postizo o padrastro de mis 8 hermanos, estuviera
muy al pendiente. Que no dejara de llamar al Dr. Guzmán. Y que si se ponía
grave la situación, fuera por la tía Esperanza en demanda de ayuda.
Esperanza de la Torre Hernández, Garabatos (Tototlán)
2/11/1915-15/10/1988 Atotonilco, prima
hermana doble de mi padre, hija de mis tíos abuelos Alfredo de la Torre Angulo
y María Concepción Hernández de la Torre, casada a su vez con su primo hermano
Salvador de la Torre Galindo, Garabatos 10/5/1913-27/7/1978 Atotonilco, hijo
del tío abuelo Jesús de la Torre Angulo y Emilia Galindo González hermana de mi
abuelo materno Manuel Galindo González, fue una mujer admirable, como la
inmensa mayoría de las mujeres alteñas jaliscienses, y más en aquella época.
Proveniente de los troncos familiares de la Torre de Garabatos, con mi
padre se trataban entrañablemente como hermanos. El tío Alfredo su único hermano
(ver relato Venganza atrasada) fue así mismo muy amigo de mi padre.
Cuando llegamos a Atotonilco, primero de enero de 1945, tanto su mamá,
ya viuda, como ella vivían en Atotonilco en una propiedad con frente a la calle
16 de Septiembre (Eje Norte) y a espaldas con la calle Mina, cerca del Molino
Harinero El Refugio de don Francisco Salcedo Ordaz, en las orillas norte de la
ciudad. Nosotros llegamos a la casa de la tía abuela materna Emilia González Franco,
también viuda, ubicada en Juárez # 31 (Eje Poniente) ahora Colón 109/113.
Con troncos familiares ya numerosos, nuestra familia con seis vástagos y
la del tío Salvador y la tía más o menos los mismos, en una situación de
desarraigo desfavorable del medio rural por las circunstancias y resabios
oficiales de la Revolución Cristera (1926-1929) en perjuicio de la región
alteña jalisciense y de alguna manera especial contra los apellidos familiares
de la Torre y Galindo. Además hay que agregar otros hechos violentos de la
época, en que fueron asesinados juntos mi abuelo paterno Cipriano y sus
hermanos José, Jesús (antes mencionado) y un amigo. Se pueden ver mis relatos
Un artero cuádruple asesinato, Un falso hacendado, El tío Aurelio, Un drama de
la Revolución Cristera, La hiena de San Ramón, ¿Dónde están las viejas?
diversos Árboles genealógicos, etc.
Mi madre empeoraba cada día y llegó uno en que le dije que iba por la
tía Esperanza. Intenté cuesta arriba a caminar de Juárez y Mina por esta hacia
el norte, pero en más de una ocasión me regresé pensando que mi mamá estuviera
agonizando o lo peor, hasta que por fin volví acompañado del auxilio tan
valioso.
En las labores de parto con su tranquilizador apoyo, mi tía logró que la
embarazada se fortaleciera y resignara a lo que Dios dispusiera, que fue el
aborto de una niña fallecida casi al nacer y la mamá gravemente enferma.
A mi hermana Rosa María, que había nacido el 21 de febrero de 1950, vino
cerca de 5 años después, el 27 de octubre de 1954, mi hermano Jorge, lográndose
así el décimo retoño de la familia de la Torre Galindo.
Su esposo el tío Salvador en enero de 1945 era el encargado de la
cantina ubicada en la esquina Juárez (ahora Colón) y Andrés Terán rumbo norte y
Nicolás Bravo rumbo sur, contra esquina de la también cantina La reina Xóchitl que atendía su
dueño don Cleofas Navarro; para mayores datos esquina con esquina al poniente
con la casona del Dr. Ignacio Córdova Quintanilla y al sur con la tienda de
abarrotes que entonces era de los hermanos que les decían los colorados y
después de un señor don Andrés que era el abuelo del centro delantero Carlos González,
de La Piedad, Mich., que figuró en la Selección Nacional de Futbol. Cosa
curiosa, nunca supe ni pregunté quién era en la cantina el dueño y patrón del
tío Salvador. Llegué a ver, al pasar diario a la escuela, que el tío abuelo
Jorge de la Torre Angulo llegaba a cerrar por su cuenta muchos días dicho
establecimiento; cosa que también era conocido hacía en otros lugares como San
José de Gracia con el tío don Jesús Angulo, apodado “el cuadrado” primo hermano de de los de la Torre Angulo.
Después el tío Salvador pasó a hacerse cargo de la cantina y billares de
don Manuel Hernández Muñoz situada en la calle ahora Dr. Juan José Espinoza,
costado norte del mercado municipal Miguel Hidalgo, entonces al lado de la
cantina El Gato Tuerto, de don Manuel González, en las afueras del Mesón de San
Cayetano, ésta una enorme propiedad que adquirió Enrique Fonseca Navarro,
construyendo su núcleo comercial abarrotero, habitacional y al fondo al norte colindando
con la calle Calderón, una harinera. Ahora en estos lugares se encuentra el
Hotel Real Cervantes y la tienda Milano en la esquina de Andrés Terán. Este
mesón fue el escenario de mi relato Un artero cuádruple asesinato e
indirectamente la cantina billar de Venganza atrasada.
Volviendo a la tía Esperanza eje de este relato, por las necesidades de su
numerosa familia que ya mencioné arriba, los no muy abundantes ingresos de su
esposo y la situación para nada opulenta de su mamá, la ya viuda tía Concha, a
cuyo amparo vivían no de una forma del todo satisfactoria, se vio en la
necesidad de contribuir a las urgencias económicas familiares. Situación que en
un ambiente conservador y machista casi a ultranza de entonces, no era nada
fácil para el género femenino.
Así, a las órdenes de su primo el tío Baudelio de la Torre de la Torre,
hijo del tío Aurelio (ver relato homónimo) atendió una menudería en la esquina
de la ahora Colón y Mina, antes de llegar nosotros a Atotonilco en enero 1945,
pues ahí estuvieron desde entonces negocios con abarrotes sucesivamente, si mal
no los menciono, don Teófilo Muñiz esposo de doña Emilia Villalpando, don José
esposo de D. Josefina García hermana de don Lupe famoso dueño del molino de
nixtamal a unos pasos por Colón hacia su continuación o barrio de los pozos; de
doña Catalina Angulo hermana de doña
Isabel esposa de don Lupe, luego las Srtas. Soledad y Anita Rubio, hermanas de
doña Brígida esposa de don Manuel González con negocio igual en Calderón y Terán; enseguida J. Trinidad
Vázquez Valle con quien traté la compra o traspaso para que mi padre Francisco
de la Torre Hernández, después de aceptar ya no irse a trabajar a los E.U.A. se hiciera cargo bajo
mi apoyo, no sin antes oponer una férrea resistencia. Luego la tienda ocupó uno
de los dos locales enfrente en Juárez donde vivíamos, pasando luego primero a
manos de mi hermano Ramón, mi cuñado Javier Aguirre Villagrán, esposo de María
de la Luz y ahora, enfrente por Colón a unos pasos por mi sobrina Judith
Aguirre de la Torre.
La finca fue adquirida por Miguel Gutiérrez para instalar su famoso Café
El Zancas que aún persiste dividido en dos negocios similares de sus herederos.
La tía Esperanza luego se hizo cargo de la Lonchería El Jacalito que de
Niños Héroes entre 20 de noviembre y Zaragoza, si no mal recuerdo, don Regino su
dueño, cuyo apellido tampoco he podido
recordar, había pasado a un lado de La Reyna Xóchitl de don Cleofas Navarro, en
la ahora Colón y Bravo, donde después otro dueño convirtió también en cantina
conservando el nombre de El Jacalito.
Un dato adicional, en la esquina de 16 de Septiembre de la citada propiedad
de la tía Concha, de ahí hacia Mina, cuyo callejón o desbarrancadero de
entonces ahora lleva el nombre de Heliodoro de la Torre Hernández, primo
segundo hijo del tío Alfredo antes mencionado. Este primo, muy estimado en
Atotonilco, manejó ahí una tienda de abarrotes en la que le ayudaba Isaura hija
mayor de la tía Esperanza, que adquirió después una cuñada de ésta.
Finalmente, mi agradecimiento a mi prima María Guadalupe, Lupita, por
los valiosos datos que me complementó acerca de sus papás.
domingo, 15 de diciembre de 2019
LA ANEMIA DE MI MADRE
Mi mamá María Dolores Galindo González, hija de Manuel Galindo González
y Emilia González Franco, originaria de El Capulín, municipio de Tepatitlán, 21
de mayo de 1909, Atotonilco el Alto domingo 19 de junio de 2005, era real y
admirablemente una gran mujer; prototipo de las mujeres alteñas jaliscienses,
más en los tiempos heroicos y violentos que les tocó vivir
Segunda de una familia asentada en el rancho Garabatos en 1917 o
principios de 1918, municipio de Tototlán, lindero con los de Atotonilco y
Tepatitlán, formada de diez hermanos sobrevivientes, 8 mujeres y dos hombres. Casó
el 7 de mayo de 1935, con mi padre Francisco de la Torre Hernández.
A pedido especial de mi abuelo Manuel, por la enorme capacidad de
trabajo y honradez a toda prueba de su yerno, el nuevo matrimonio se estableció
en la casa ya considerada grande (de hacienda) Realizó en poco tiempo un
magnífico y titánico trabajo cabalmente reconocido en consecuencia por su suegro
y patrón. Mi padre había nacido en el Palo Dulce, de Tototlán el 30 de junio de
1909, falleció en Atotonilco el jueves 24 de noviembre de 1994.
La familia de la Torre Galindo fuimos diez, 4 nacidos en Garabatos, yo
el mayor, María Mercedes, José Luis y Ramón; en El Salvador (Atotonilco) 2
Cipriano y María de la Luz, y en Atotonilco 4, Adolfo, Evangelina, Rosa María y
Jorge, mediando aquí una mala cama.
A mediados de 1937 mis padres ya se habían regresado en el mismo
Garabatos a la casa que mi padre había adosado, para hogar matrimonial, a la
paterna de su mamá Francisca Hernández de la Torre, que ya tenía también
adherida la de su hermano mayor Agustín, en terrenos ya del malhadado ejido
promovido por Cirilo Franco Hernández. Ella era ya viuda desde 1923 por el artero
asesinato de mi abuelo Cipriano de la Torre Angulo, junto con sus hermanos
Jesús y José y un amigo mutuo, en el mesón de San Cayetano en Atotonilco.
Este cambio, con motivo del despido improcedente que mi abuela materna
Emilia había llevado a cabo sobre mi padre, entre otros motivos igual de
ingratos, para atender la queja u orden injusta que el tío bisabuelo José
Galindo Castellanos, hombre de horca y cuchillo, le había exigido.
Para mayores datos de esta situación, se pueden consultar mis relatos: Garabatos,
Un falso hacendado, Un artero cuádruple asesinato, Un hombre excepcional, El
tío José Galindo Castellanos, La precaria pero suculenta cocina de mi madre y
La sardina descompuesta.
La situación personal anterior, aparte de la depauperación que los
gobernantes revolucionarios habían infligido a la población, y de alguna manera
en especial a la región alteña jalisciense por los acontecimientos cristeros, y
sobre todo en el caso de la familia el despojo de sus tierras, provocaron un
estado de escasez severo, pero admirablemente soportado por el espíritu de sacrificio y hasta cierta altivez de la gente alteña.
La capacidad asombrosa de mi
padre para el trabajo y a la par la diligencia de mi madre para sortear las
vicisitudes del hogar, nos hacían irla pasando. Pero en mi mamá las carencias y
ayunos en un estado de permanentes embarazos, tenían que cobrarle tarde o
temprano su cuota.
Así, aunque jamás se quejó, cuando llegamos a Atotonilco en enero de
1945, resultó que tenía una anemia muy severa, con riesgo de otras
complicaciones. El doctor José Guzmán Martínez que fue nuestro médico familiar,
aparte de algunos medicamentos, ordenó que tomara leche caliente pero entera o
bronca y recién ordeñada, por su aguda descalcificación. Aunque siempre fuimos
muy lecheros, ella no tomaba casi nada por darnos a nosotros ya seis de
familia, la poca que se podía proveer.
A la vuelta de la casa en la entonces todavía llamada calle Juárez Poniente
en vez de Colón actual, donde se conocía como Barrio de los Posos, había una
ordeña. Como a eso de las ocho de la mañana o un poco antes, iba con el
ordeñador por un jarro grande de barro llenado directamente de las tetas
vacunas, que rebosante de blanca espuma, mi mamá tomaba todos los días en
ayunas con unas gotas de yodo.
Maravillosamente en unos meses, se recuperó satisfactoriamente, contribuyendo
sin duda la sana vida previa del campo.
martes, 8 de octubre de 2019
DESPIDO MÚLTIPLE
Por ahí de enero
o febrero de 1971 o 1972 se acercó un día a eso del mediodía a mi escritorio de
gerencia de Banamex Independencia Guadalajara, un cuentahabiente de ahorros
mayor de edad, para preguntarme humildemente porqué el empleado al solicitarle
el retiro de sus intereses semestrales de diciembre, le había hecho firmar dos
recibos. Le dije que no se preocupara que si podía volver el lunes ya le tenía
aclarada su pregunta.
Me cayó instantáneamente
el veinte. Llamé al contralor solicitándole sacara del archivo los paquetes
diarios de comprobantes de los últimos tres meses y doblara las fichas
duplicadas de retiro. Al preguntarme para que las quieres, ya la rivalidad de
jefaturas entre azules y amarillos de Agustín F. Legorreta Chauvet, nuevo
director general del banco, había prendido, o trataba de prender, en algunos
contralores si el gerente se los dejaba trepar; le contesté categóricamente
tráemelos y luego te explico.
Al tener el
montón de paquetes con un número basto de fichas amarillas dobladas de retiro
duplicadas por un importe idéntico, le pregunté al funcionario administrativo ¿Te
enteras de qué se trata; a su contestación negativa, le ordené relacionara
todos los documentos por fechas, importes y los nombres de quienes los habían
autorizado, los subtotales por empleado y el total. Al verlo
todavía con cara interrogante, le espeté ¡se trata de un fraude de todos
estos muchachos! Aíslate para que no sospechen y dame los datos lo más rápido
posible; es viernes y tengo que hablar al departamento jurídico.
Con el abogado
Gonzalo García Velazco director de la citada dependencia, llevaba una relación muy
profesional, principalmente, entre otros, por el caso del terreno perdido ante
el Sr. Alcaraz Ascencio (ver relato Banamex Guadalajara 3 Independencia) Le
expuse que tenía un problema serio en la sucursal y que requería su asistencia
de inmediato.
-¿No lo podemos
dejar para el lunes, de qué se trata?
-Es viernes,
Gonzalo, se trata de un fraude con varios empleados en ahorros
-Te voy a mandar
al Lic. Meján ¿estás de acuerdo?
-Muy bien con
gusto veo el problema con él.
-¿De qué se
trata Felipe?
-Juan Manuel, a
estos empleados se les ocurrió hacerse de algo extra y están recabando dobles
recibos a los cuentahabientes de ahorros que vienen a retirar sus intereses
semestrales, son seis, el monto detectado en tres meses realmente no representa
una gran suma; uno de ellos de reciente ingreso creemos que lo hizo una sola
vez y por unos cuantos pesos.
-¿Y qué opinas?
-Considero que
después que reconozcan su error firmen su renuncia y se vayan sin más a su casa.
-Me parece
magnánimo de tu parte, pero tenemos de todas maneras que protocolizarlo ante
las autoridades ¿qué opina usted contador?
-Está bien
licenciado.
Así, sin mayores
perjuicios que el de perder su trabajo, prescindió el banco de media docena de
muchachos prometedores, para que buscaran colocarse en otros empleos. De uno de
ellos, al tiempo casualmente me enteré que estaba muy bien colocado en una
empresa internacional bastante conocida. Al comentarle la circunstancia a uno
de los empleados de Independencia de entonces y con quien he conservado una
larga amistad, me puso al tanto e incluso me comentó que en su momento el papá
con quien y cuya familia lleva una permanente amistad, le inquirió que si yo como
gerente no hubiera provocado una acción incorrecta, explicándole a cabalidad la
limpieza del procedimiento de mi parte.
domingo, 6 de octubre de 2019
DON SALVADOR ABASCAL, SU FAMILIA, CONSUELO SÁIZAR Y EDITORIAL JUS
Don Salvador Abascal Infante (Morelia 18/05/1910-Cd.
de México 29/03/2000) fungió nominalmente como gerente de Editorial Jus, de 1944
a 1972, a raíz de su salida como fundador de la UNS (Unión Nacional
Sinarquista) por invitación del fundador de dicha empresa en 1942 (que en 1933
había iniciado como revista de derecho y ciencias sociales) y del Partido
Acción Nacional en 16/09/1939, Sr. Manuel Gómez Morín, quien por escrito declaró
el 15/05/1944 que “el propósito de Jus (con el Sr. Abascal) fue dar
a conocer valores mexicanos que la propaganda oficial ha querido hacer olvidar,
así como para extender y difundir el buen libro en México”
El cargo del Sr. Abascal en realidad fue
el de un director general y hombre equipo de la empresa, al sacarla de la
quiebra y de la mediocridad. Creador de las colecciones de la historia no
oficial del país Figuras y Episodios de la Historia de México (FEHM) 117
títulos, así como 118 en México Heroico (MH) continuación de la primera, 235
tomos, teniendo que reeditar más de una docena de éstos sin su número por
razones obvias de protección ante el gobierno federal. Editor y traductor de
escritores nacionales y extranjeros nada gratos para el sector oficial social
comunista impulsado por Lázaro Cárdenas. Cito por ejemplo los tomos VII a XVI
del Diccionario Bio-Bibliográfico de la Compañía de Jesús, unos impresos en Jus
y el resto en la Editorial Tradición de su propiedad; los tomos del I al VI ya
los había editado Buena Prensa) la obra de Santo Tomás de Aquino y de San Juan
Crisóstomo, así como las traducciones de otros tratadistas católicos
extranjeros. Su hijo el Lic. Juan Bosco desde temprana edad fue su activo
colaborador.
Este acervo cultural es colosal y un
verdadero tesoro de la historia desdeñada oficialmente de nuestro país, con historiadores y
escritores, como, entre otros, Alfonso Trueba Olivares, José Bravo Ugarte, José
Vasconcelos, José Fuentes Mares, Lucas Alamán, Alfonso Taracena, Alejandro
Villaseñor y Villaseñor, Francisco Santiago Cruz, Heriberto Navarrete, Ezequiel
A. Chávez, Alfonso Junco, Victoriano Salado Álvarez, Lauro López Beltrán,
Antonio Pompa y Pompa, Joaquín Antonio Peñaloza, Carlos Alvear Acevedo,
Celerino Salmerón.
Además don salvador fue autor de más de
una veintena de sesudos libros, como La Secta Socialista en México, Contra
Herejes y Sismáticos, Juárez Marxista, La Inquisición en Hispanoamérica, El
papa nunca ha sido ni será hereje, Mis Recuerdos (memorias) Madero dictador
infortunado, Lázaro Cárdenas presidente comunista, La revolución mundial de
Herodes a Bush, La reconquista espiritual de Tabasco, así como Hoja de
Combate, mensual (semestral postmorten) tamaño carta, 16 págs., durante 32
años, a partir de 1967 hasta la edición Nov-Dic. 2000.
Creo en Jus también otras colecciones: Voces
Nuevas a finales de l950´s, en donde por ejemplo editó La Polvareda y otros
Cuentos (21) No. 4, de Vicente Leñero, así como El Hipócrita de Carlos H. de la
Peña, No. 1; varias de teatro y poesía con autores como Emma Godoy, Rosario
Castellanos, Gloria Riestra, Rafael Bernal; novelas de Patricia Cox, Antonio
Estrada (Rescoldo No. 17) Heriberto Navarrete (El voto de Chema Rodríguez, No. 22) La polvareda y
¿Qué me van a hacer, papá? fueron primero y segundo lugar en el Concurso
Nacional de Cuento Universitario.
Así mismo en Jus las colecciones Panorama
y Poesía. En la primera con títulos de sociología y filosofía como Bolchevismo,
Socialismo y Liberalismo, Nos. 1, 2 y 3; de gran demanda La sociología de la
empresa (texto escolar) de Isaac Guzmán Valdivia, No. 10; En defensa del
derecho de los padres de familia, No. 14 de Ramón Sánchez Medal y del mismo autor
2 más, y con el #19 Nociones elementales de la teología de la perfección, de
Carlos Ezequiel de la Isla. De la serie Poesía,
sólo puedo mencionar el No. 2 Poesía completa de Alfonso Junco, con prólogo de
Alfonso Reyes.
Al decidir salir de Jus, por el cambio de
línea en la editorial, en lo que jugaron mucho las sistemáticas presiones
gubernamentales, fundó la arriba nombrada Editorial Tradición en 1972, continuando
la línea de la primera, incluyendo reediciones de algunos escritores; casa que entiendo
sigue manejando su hijo José María. En Tradición continuo sus actividades hasta
avanzada su edad.
Su citado hijo mayor el Lic. Juan Bosco
(11/03/1943 María Auxiliadora, B.C.S.) sigue difundiendo a capa y espada, no
obstante las crecientes conminaciones oficiales, incluso del clero, la postura
católica de su papá y de la familia. Es así mismo un destacado y experimentado terapeuta
doctorado en ciencias humanas. Sus
conferencias en parte las ha trasladado a la población mexicana e hispana en
los Estados Unidos por el asedio que enfrenta. Se pueden apreciar sus
sustentables disertaciones en internet.
Don Salvador antes, en 1937, había fundado
con Alfonso Trueba, después de haberse convertido en ferviente contra
revolucionario del sistema político mexicano, la Unión Nacional Sinarquista
(UNS) y en Baja California Sur la colonia María Auxiliadora, que dejó en 1944
por la falta de apoyo ofrecido del gobierno de Manuel Avila Camacho y
dificultades con la base de UNS. Ahí contrajo matrimonio con la Srta. Guadalupe
Carranza, el 17 de marzo de 1942, 15 años menor, y madre de sus 11 hijos.
El Partido Demócrata Mexicano (PDM) le
ofreció sin éxito la candidatura a Presidente de la República. Su hijo Carlos
María (14/06/1949-02/12/2008) fue Secretario de Gobernación
01/06/2005-30/11/2006 y del Trabajo y Previsión Social 01/12/2000-01/06/2005 con
Vicente Fox, y Salvador 15/02/1946 Cd. de México, ex diputado LV Legislatura
1991-1994, fue precandidato al gobierno del Distrito Federal en 2000, ha
representado o aun representa en México a la Institución Harvard, y su hija
Rosa Martha Abascal Olascoaga maneja la página web Yo Influyo.com en internet.
Controversialmente,
la dinastía Abascal Carranza está emparentada, pero enfrentada total y
acérrimamente en ideología religiosa con la líneas paterna Cárdenas del Río de
don Lázaro, y materna con la de don Venustiano.
En la primera semana enero de 1954, cuando
conocí la ciudad de México, como cliente desde algún tiempo de Jus, decidí
trabar conocimiento personal con don Salvador en las instalaciones que había
construido en Abasolo 14 de la Col. Guerrero. No obstante la diferencia de
edades (44 vs escasos 18) coincidía con la línea editorial de su representada.
En una de mis visitas posteriores, ya trabajando en Banamex, inocentemente
me atreví a preguntarle que si su línea católica de alguna manera coincidía con
la postura de Gloria Riestra y del Frente Mexicano Anticomunista de la
Universidad Autónoma de Guadalajara (Tecos) que representaba el Lic. Raymundo
Guerrero, por qué no se unían contra la gran amenaza social comunista del
cardenismo. Me contestó, muy en su derecho, frenética y tajantemente que eso
nunca sucedería.
Viene aquí al caso la Lic. Consuelo Sáizar
(Roxana Consuelo Sáizar Guerrero, Acaponeta, Nay., 09/08/1961) que fungió como
gerente de Editorial Jus de 1983 a 1990, mucho después, 11 años, a la actuación
del Sr. Abascal, y porque en la entrevista publicada en Gatopardo 07/05/2012) por
el periodista Guillermo Sánchez Cervantes intitulada “Cómo hizo esta mujer de
Acaponeta Nayarit, para colarse entre las filas del católico Partido Acción
Nacional y llegar hasta la cúspide del mundo cultural mexicano” a
propósito de pasar la llamada “niña Jus” de ideología anticatólica (ver
artículo mencionado) a las direcciones del Fondo de Cultura Económica
(2002-2009) y del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (2009-2012)
También viene al caso que en la citada
publicación la Lic. Consuelo, en mi opinión con toda falsedad y fuera de lugar
y consideración, establezca que “Pero en algún momento (Jus) cayó en manos de
quienes la fueron fanatizando, sobretodo en manos del católico Salvador Abascal.
Él llegó a publicar cosas como una biografía de Jesucristo, una “edición
expurgada” fíjate en el término, del Ulises criollo de José Vasconcelos, Gómez
Morín por supuesto lo corrió de Jus”
La Lic. Sáizar durante su gestión en Jus,
sabiendo que tenía en mi biblioteca personal las dos colecciones históricas
mencionadas, me pidió, en calidad de préstamo, con fines de reedición según me
expresó formalmente, los tomos Nos. 103 y 104 de FEHM Los Cristeros del Volcán
de Colima, de Spectator, seudónimo del padre Enrique de Jesús Ochoa, así
como, del padre Heriberto Navarrete, En las Islas Marías, No. 76 de MH. (logré reponer
Cristeros pero Islas no he podido)
Al tiempo, no obstante mis reclamaciones y
a que no hubo las tales reediciones, y a su omiso caso a mis peticiones de
devolución, insistí sin resultado, por lo que elevé el reclamo a la dirección
de Jus a cargo del Sr. Juan Landerreche Obregón, Cd. México 01/11/1914-13/01/1996)
a su vez de los fundadores del PAN, padrino de la “niña Jus” Me trató
despectivamente pero sin duda se intercomunicaron, pues unos días después recibí
Entre las patas de los caballos de Luis Rivero del Val y Rescoldo los últimos
cristeros de Antonio Estrada, duplicándomelos porque ya los tenía.
Después cuando la Lic. Sáizar fungía en la
dirección de Conaculta, traté de contactarla, no precisamente para reclamarle
mis libros, sino para plantearle el posible interés que la institución tuviera
en la publicación de estas vivencias y relatos, de nuevo me ignoró olímpicamente.
sábado, 5 de octubre de 2019
GUILLERMO MENDIZÁBAL LIZALDE
El Sr. Mendizábal Lizalde
(Pánuco, Ver. 1933-Cuernavaca, Mor. 12/13/2002) fue un editor y promotor
extraordinario en las publicaciones periódicas en México, a través principalmente
de su empresa Editorial Posada.
Estudió en la Academia de
San Carlos y luego trabajó en el medio editorial como ejecutivo de ventas en la
división cómics de Organización Editorial Novaro y en el departamento creativo
en el que se hizo cargo de la versión mexicana del cómic Fantomas la amenaza elegante.
También fue conductor del programa semanal Confrontación del canal oficial 11,
a cuyo cargo después de 6 años renunció por la censura oficial.
El poeta Eduardo Lizalde
Chávez (14/07/1929) aún en actividad y colaborador en algunos de sus proyectos,
Académico de la Lengua (2006) Premio Nacional de Artes y Ciencias (1988) y su
hermano el actor Enrique Lizalde Chávez (Tepic 09/01/1937-Cd. México 03/06/2013)
sus primos hermanos y éstos a su vez primos de Óscar Chávez Fernández (200/3/1935)
compositor, cantante y actor.
En la creación de Editorial
Posada en 1968, fue apoyado por “Rius” (Eduardo Humberto del Río García,
Zamora, Mich. 20/06/1937-Tepoztlán, Mor.08/08/2017) lanzando al mercado con
gran éxito en 07/09/1968 la historieta Los Agachados, en sustitución de Los
Súpermachos, que en Editorial Meridiano publicaba Rius desde junio de 1965, apropiándose
dicha editorial los derechos.
El 10 de marzo de 1971 lanzó
al mercado su más resonante éxito, la revista Duda, lo increíble es la verdad,
que dio pie a varias publicaciones competidoras, de la que se editaron más de 1,000
números, hasta por ahí del 615 en Posada y el restó en Editorial Índice donde
por dispersarse en los temas empezó a declinar.
En Posada también lanzó el
Sr. Mendizábal la Colección Semanal Duda de libros de Rius, en formato chico
11x17.5 cms., con entre muchos otros títulos, La panza es primero, Cristo de
carne y hueso, Lo más audaz de Casanova, ABché, Cuba para principiantes, etc.,
que después luego de pasar a Grijalbo figura como Biblioteca Rius, en Penguin
Random House Grupo Editorial, de la firma alemana Bertelsmann.
Así mismo en Posada sacó con
el apoyo de los amigos y equipo de Rius las revistas La Garrapata el azote de
los bueyes (Nov. 8, 1968) El Chahuistle la enfermedad de los nopales
(14/02/1974) El chamuco y los hijos del averno (febrero 1996) Cucurucho y tío
Rius (1975) y Natura tu salud en la naturaleza. También lanzó Contactos
extraterrestres, 1976, y Supermente, 1978, ambas con el respaldo Duda presenta.
En agosto de 1974 lanzó con bombo y platillo el cómic Profesor Planeta, muy
similar a Duda al que me refiero más adelante en este relato, que resultó
fallido. Fuera de su línea esotérica y político social, según uno de sus
familiares, para recapitalizarse, aprovechando el boom de las historietas
sensacionalistas de tono erótico pornográfico, lanzó en los 1980´s historietas
para adultos de las que identifico, con el sello Editorial Índice, las
siguientes: Delito! Archivo de casos reales, Extraño pero cierto, El mensajero
del diablo y Las oficinistas.
En editorial Posada aparte
el Sr. Mendizábal constituyó un fondo editorial de cierta importancia, del que conozco
unos diez libros de diferentes temas.
Entre las publicaciones
competidoras de Duda y del Sr. Mendizábal, tanto nacionales como de franquicia
extranjera, de entre las primeras cito: Las Entrañas de lo Oculto, Semanario de
lo Insólito, Contacto Ovni, Reporte Ovni, de las editoriales Toukán y Mina de
la familia Flores, magnates de la distribución y edición en varias editoras
satélites en México; Oculto, intervenciones extraterrestres y Ovni, de Editores
Asociados Mexicanos; Enigmas de la Humanidad, de Editorial Meridiano; Casos Extraordinarios,
el universo de lo oculto, de Publicaciones Llergo; Karma, enigmas y misterios
del mundo, así como las fotonovelas Lo Inexplicable lo sobrenatural, y Miedo a
lo Desconocido. De las extranjeras Año Cero,
Muy Interesante, Más Allá de la Ciencia, Espacio y Tiempo.
Con el fin de expandir mi
operación y catálogo de productos en mi distribuidora de Guadalajara, Promotora
Editorial de Jalisco (Proejsa) que no compitieran en línea con los de mi
representada Publicaciones Herrerías, que ya había adquirido la familia
O´Farrill, a partir de su inicio en mayo de 1974, empecé a visitar en la Ciudad
de México a los demás dueños y representantes de editoriales y distribuidoras
del medio de las publicaciones periódicas, contactando al Sr. Mendizábal en varias
ocasiones.
Como con los demás directivos
de varias empresas, la relación con don Guillermo fue muy profesional e
interesante. Ya tenía él conocimiento de los extraordinarios resultados que
estaba obteniendo en La perla tapatía, difundidos prontamente en el medio y en las
élites directivas editoriales (ver relato Presentación del estudio de mercado
en el D.F. y Éxito sorprendente de Proejsa)
Los obstáculos del
monopolio de comercialización, circulación y distribución, y hasta la creación
de publicaciones periódicas, que ejercían las grandes empresas del medio, prácticamente imposibles de superar, hacían poco
menos que imposible lograr cambio alguno. Ver el primer relato arriba
mencionado.
El irrestricto control de
distribución, cobijado por las autoridades, de la Unión de Voceadores y Expendedores
de los Periódicos de México, en el D.F. UVEPM, y zona metropolitana, junto con
las grandes empresas que sus socios crearon para la distribución externa tanto
nacional como extranjera, confirmaban a sangre y fuego lo del párrafo anterior en
su absoluta intervención y exclusividad.
Aparte de los siete
Despachos que conformaban la UVEPM, las aludidas grandes empresas eran Compañía
Distribuidora de Periódicos Libros y Revistas (CODIPLYRSA) de la familia Flores
Sahagún, con su grupo de varias editoras; Distribuidora Sayrols de Publicaciones
con su filial Libros y Revistas; Publicaciones Herrerías del Sr. Ignacio F.
Herrerías, después Novedades Editores de la familia O´Farrill; José García
Valseca con sus editoras Juventud y Panamericana, creando también la cadena de
periódicos Soles a nivel nacional; La Prensa Editora de Periódicos;
Organización Editorial Novaro (OENSA) Distribuidora de impresos (DIMSA) y después Distribuidora Intermex del grupo
Televisa con multitud de editoras; CITEM de la familia de la Parra Vargas
Dulché con editoriales como Grupo Vid; y algunas sub distribuidoras como
Editormex de los italianos Torelli; Distribuidora Nacional de Publicaciones (DINALPUSA)
creadores de Guitarra Fácil y revistas colaterales.
No obstante la práctica
inamovible de distribución que Sayrols le manejaba a Editorial Posada, por ahí
de junio julio de 1974 el Sr. Mendizábal me ofreció, previa propuesta a
Sayrols, con la venia de don Víctor Morán director de circulación, la distribución
exclusiva para Guadalajara de su inminente lanzamiento estelar: la historieta
Profesor Planeta. No se llevó a cabo, porque no estaba en condiciones, ni era
normativo, anticiparle una suma importante por la concesión.
Profesor Planeta desafortunadamente
fue un severo fracaso, al no pasar de la docena de números, al confiar don
Guillermo que ya había empezado a delegar mucho, la realización en manos del equipo de guionistas
en donde figuraba la actriz Lilia Aragón y como dibujante Luis Chávez Peón,
cuya pareja de personajes intérpretes un tanto auto personalizados del cómic,
no pegó en los lectores para nada como estimaban.
A la actividad e impulso editorial
del Sr. Mendizábal, habría que agregarle cualidades culturales significativas como
signo familiar. Era así mismo un sibarita consumado, que me tocó constatar en
nuestras pláticas así como en la ocasión que me invitó a comer en uno de los
restaurantes más exclusivos de la capital, dando cátedra al personal en cuanto
a vinos y platillos. Tal vez un tanto su estatus de aburguesamiento le haya
provocado al final el nivel de
delegación inconveniente entre sus colaboradores.
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