La génesis de la Historieta
Mexicana podemos ubicarla en las ilustraciones y dibujos en libros en general y
de grabadores y dibujantes en México a principios del siglo XIX, como Francisco
Agüeros, el francés Pinsón, Hesiquio Iriarte, Hipólito Salazar, Vicente Gahona,
José María Villasana y otros en cuanto a la litografía, sin afanes académicos, con
vocación artística incluso en estampas religiosas de mucha demanda popular. El
impresor italiano Claudio Linati introdujo en nuestro país la técnica
litográfica en su semanario El Iris (febrero-agosto 1826) con la caricatura
alegórica política titulada La Tiranía, proliferando así un esplendor gráfico
desplegado en prensa periódica, almanaques, gacetas, folletines y hojas
volantes ilustradas durante el resto del citado siglo.
En México el más temprano
ejemplo de historieta mexicana es una litografía anónima: Cuadro Histórico del
General Santa Anna, en el segundo Calendario Pedro de Urdimalas para 1857, al
estilo de los trabajos europeos del siglo XVII, con textos rimados al pie de
las ilustraciones, que cambiaría a los tradicionales globos estadounidenses
sobre los personajes en los veinte del
SXX. Estas sátiras políticas aparecieron a partir de la República Restaurada y
al inicio del porfiriato en publicaciones como La Orquesta, El Mundo Ilustrado,
El Ahuizote, La Historia Danzante, México y sus Costumbres, y otras, jugando un
papel sobresaliente y duradero José María Villasana, Veracruz 1848-Tacubaya
17/02/1904.
Los creadores populares mexicanos
como José Guadalupe Posada que emerge del taller del editor Antonio Vanegas
Arroyo, con una enorme diversidad de temas populares ilustrados en sus famosas
hojas sueltas que se voceaban en lugares públicos y calles. JGP también creo la
historieta Don Chepito. Al respecto por ejemplo, don Ireneo (o Irineo) Paz (Ireneo
Paz Flores Guadalajara 3/07/1836-Mixcoac, D.F. 1924) jalisciense, abuelo de
nuestro premio nobel Octavio Paz, fue editor y periodista en su semanario
jocoso político La Patria Festiva, junto
con otra pléyade de ediciones similares. Agrego a las del párrafo anterior El
Hijo del Ahuizote, El Padre Cobos, El Colmillo Público. José Clemente Orozco
(José Clemente Ángel Orozco Flores) Ciudad Guzmán, Jal., 23/11/1883- Cd. México
7/09/1949, publicó en algunas de ellas, así como en El Malora del que fue
director; también creó en 1906 la historieta El Chirrión por el Palito en El Mundo
Ilustrado, del grupo de publicaciones de Rafael Reyes Spíndola.
Como historieta propiamente
dicha, se puede considerar como creador a Rafael Lillo con el título Las
Aventuras de Adonis, muda, semanal, con vida de seis meses en el periódico El
Mundo Ilustrado, en su primera entrega Justos por pecadores, y en la cuarta usando
texto y ya globos. También se considera como la primera historieta mexicana
Rosa y Federico, de José Tomás de Cuéllar y José María Villasana, publicada en
La Ilustración Potosina en 1869. De
manera posterior Daniel Cabrera, Santiago Hernández en La Orquesta, José María
Villasana en El Ahuizote y Jesús Martínez Carrión en la revista El Colmillo Público,
y otros, satirizaban a los políticos y a la sociedad.
Las Aventuras de un Tourista que inicia el 3
de diciembre de 1903, en Colmillo Público, con su personaje ficticio Perfecto
Malaestrella, que critica los horrores del porfiriato y es víctima de los
mismos al engancharlo en las plantaciones del Valle Nacional, Oaxaca, también es
un hito en la historieta mexicana. En los inicios del siglo veinte la
historieta de contenido social retrocede por el férreo control gubernamental,
dando lugar a la creación de historias sencillas accesibles a una gran
población analfabeta todavía y al término monitos tan mexicano, como Casianito
el Niño Prodigio (anónimo) Candelo el argüendero, de Clemente Islas Allende en el
periódico El Imparcial; el diario El Heraldo publicó Don Catarino y su
apreciable familia, de Salvador Pruneda, desde 1921 hasta 1950.
La fábrica de cigarros El
Buen Tono, que inauguró en 1884 en Cd. de México el francés Ernesto Pugibet,
que de Francia primero se especializó en Cuba en el cultivo del tabaco y la
manufactura de cigarros, presumiblemente con el apoyo económico de su acaudalada
esposa la Sra. Guadalupe Portilla, jugó un papel preponderante en la historieta
mexicana, colocando en sus cajetillas de sus cigarros primeramente estampas
numeradas seriadas con diversos temas (barcos, vestimentas, taurinas) principalmente
la serie de 102 titulada La Historia de una Mujer, autoría del catalán Eusebio
Planas 1833-1997, siguiéndole el creador propiamente dicho de la multiplicidad
de Historietas de esta cigarrera, Juan Bautista Urrutia, con cerca de 500
títulos entre 1904 y 1914 y también en 1922, que se difundieron en periódicos
como El Imparcial. En su momento El Buen Tono se asoció con Cervecería
Moctezuma de Orizaba, Ver., para anunciar simultáneamente la cerveza con los cigarrillos. Esta empresa era tan
importante que en su consejo de administración contaba con personajes relevantes como José V.
del Collado, de Banco Nacional de México, Manuel González Cosío, ministro de
gobernación, H. C. Waters del Banco de
Londres y México, entre otros.
Otros medios de
comunicación que también tenían sección institucional de caricaturas e
historietas, eran Revista de Revistas y El Universal Gráfico, de El Universal; Jueves
de Excelsior; La Prensa; Sucesos para Todos y La Familia, de Editorial Sayrols
de don Francisco Sayrols Mass (Cataluña, España 1895-Cd.México 1980)
La época de oro de las
revistas de historietas con varias historias seriadas o por entregas, comprende
principalmente los decenios 1930 y 1940. Se imprimían normalmente con portadas
a color en papel couché delgado con interiores en papel revolución o de periódico,
en blanco y negro o en el sepia tradicional mexicano, con 28 o 32 páginas más
forros o portadas, ocupando cada título o historieta casi siempre 8. Chamaco,
Chamaco Chico, Pepín, Pepín Chico (inicio 28/05/1938) Paquín (1934-1947)
Paquito, Figuras y otras, eran las que
sobresalían en el mercado en dicho período.
Chamaco en medio tabloide (17x28
cm.) a partir de septiembre de 1936, continuando su sucesora Chamaco Chico en
un cuarto de tabloide, a partir de 1937, fue la primera en el mundo en pasar a
circulación diaria, teniendo vigencia hasta 1956. Eran de Publicaciones
Herrerías (luego Novedades Editores) mis representadas a partir de mayo 19 de
1974, En las demás revistas de historietas seriadas o por entregas de los
competidores, corrían la legua temas variados;
melodramas, cómicas, históricas, deportivas, educativas, culturales.
A continuación una muestra de
los títulos PH, en que se encuentran títulos que a partir de principios de
enero de 1945, rentábamos diariamente a medio día en Atotonilco el Alto, Jal., a
la primera salida de la primaria. A cada título y vigencia, si aparece sólo un
nombre es argumentista y dibujante, y si se secunda con otro u otro, estos
tienen el segundo carácter, terminando con los temas correspondientes.
*A Batacazo Limpio,
21/04/1947-10/06/1948, Rafael Araiza Acosta, humor, deportes. *A espaldas de la
virgen, Elia D´Érzell, José Cárdenas G, 01/03/1944-08/04/1944 campo, descarriados
(versión novela de Catalina D´Erzell) *Águila
Roja, 21/05/1945-23/08/1945, Leopoldo Zea Salas, Antonio Cortés, *Amarga
Ilusión, 13/09/1954-29/03/1955, Alicia Ibáñez Parckman, Sealtiel Alatriste,
romance mujeres traicionadas *Bruto, 15/03/1953-18/11/1953, Guillermo de la Parra,
Zótico Fonseca, rural, revolución mexicana, pasiones interclasistas *Campeones,
21/11/1944-9/12/1944, Sealtiel Alatriste, aventura, deportes *Cielo Prohibido 01/03/1944-07/04/1944,
Rosario Sansores, Fernando Machado, policiaca, madre soltera *Como todas las
Madres, 10/05/1945-10/07/1946, Elia D Érzell, Rubén Carmona E. madre abnegada *Crepúsculos
de gloria, 09/09/1945-19/02/1946, Laura Bolaños Cadena, Humberto Márquez, romance,
historia de México *El hijo de Wama, 01/05/1950-16/10/1950, Joaquín Cervantes
Bassoco, selva, ciencia ficción, aventura *El hombre azul,
01/03/1944-30/12/1944, Juan Reyes Beiker, súperheroes (Beiker sale de Pepín a
Chamaco, cambiando la similar El hombre misterio al hombre azul) *Gente bien, 24/11/1951-28/05/1952,
Josefina Díaz Herrera, Juan Reyes Beiker, policiaca, intrigas, adulterios,
matrimonio *Flor de Arrabal, 08/04/1944-20/08/1944, Yolanda Vargas Dulché, Leopoldo
Zea Salas, melodrama *Hermelinda, 01/05/1950-14/05/1950 Bismark Mier, humor,
parodia *Hotel internacional, 08/07/1951-23/11/1951, Josefina Díaz Herrera,
Juan Reyes Beiker, policiaca, ricos, mujeres fatales *La marca del zorrillo,
Bismark Mier, 18/08/1944-28/07/1945, parodia (cine La marca del zorro 1920) *La
moderna cenicienta, 21/05/1944-26/01/1946, Rafael Araiza Acosta, Leonel Araiza
Acosta, parodia *La vida del torero Luis Procuna, 01/01/1945-05/02/194, Salvador
Carreño, 01/01/1945-05/02/1946, toros, biografía *Las mil y una desveladas, 05/05/1946-21/11/1946,
Bismark Mier, parodia (Bismark tras Padrinos y Vampiresos, realiza una serie de
parodias de clásicos como esta. *Los
Súpersabios, 01/03/1944-08/20/1953, Germán Butze, humor, familia.
*Majestad Negra, ¿/¿/?-¿/¿/?
(debe haber durado mucho) Guillermo de la Parra, intercultural, esclavos,
romance, raza negra *Melodía del Arrabal, 21/09/1946-01/11/1946 Laura Bolaños
Cadena, Humberto Márquez, barrio *El monje loco, 02/11/1944-31/08/1945, Carlos
Riveroll del Prado, Juan Reyes Beiker, horror, suspenso (adaptación del
radioteatro de XEW de 1937 con voz de Salvador Carrasco) *Nace un amor, 29/06/1944-0/02/1947,
Rosario Sansores, sin datos dibujante, romance
*Nocturnal, 11/06/1950-30/08/1950, Ícaro Cisneros, Adolfo Mariño Ruiz, cabaret,
policiaca, amores trágicos, barrio *Otoño, 04/03/1952-19/11/1952, Raquel,
Zótico Fonseca, mujeres maduras, infidelidad, adulterio, matrimonio *Padrinos y
Vampiresos, 01/03/1944-08/04/1944, Bismark Mier, humor, barrio, pachucos *Pies
planos, 02/02/1946-20/02/1947, Joaquín Cervantes Bassoco, deportes, boxeo *Ricardo
Lacroix (Ricardo Audaz) 01/05/1950-16/10/1950, Carlos Riveroll del Prado, Juan
Reyes Beiker, detectives, misterio *Rolando el Rabioso 21/11/1944-16/10/1950,
Gaspar Bolaños Villaseñor, caballería, anacronismo, parodia *Senderos Ocultos, 11/02/1948-10/03/1948,
Laura Bolaños Cadena (Abril) Humberto Vázquez, vaqueros, huérfanos *Sin ti.
23/08/1953-18/03/1954, Laura Bolaños Cadena, Humberto Márquez, divorcio,
matrimonio *Sonata trágica, 21/06/1953-14/01/1954, Armando Anguiano, José
Suarez Lozano, incesto, romance, orfandad, padrastros, crimen *Sor Juana Inés
de la Cruz, 30/12/1944-¿? Sealtiel Alatriste, historia, didáctica *Tirando a Gol,
01/03/1944-01/02/1946, Joaquín Cervantes Bassoco, futbol, policiaca *Torbellino,
20/01/195-18/12/1954, Alicia Ibáñez Parkman, José Cárdenas G., romance,
intrigas, interclasista *Tribunal de Menores
17/05/1953-17/08/1953, Elia D´Erzell, Constantino Rábago, infancia, cárcel,
barrio *Wama, el hijo de la jungla, 21/04/1947-12/12/1953, Joaquín Cervantes
Bassoco, selva (en Editorial Argumentos/EDAR le cambia a Tawa, el hijo de las
gacelas)
Como se observará aparecen
autores que fueron sobresalientes en el medio (S. Alatriste, L. Bolaños, G.
Bolaños, G. Butze, J. Cervantes B., G. de la Parra, A. Ibáñez P., E. D´Erzell
(hija de Catalina D´Erzell y prima hermana de
Y. Vargas D)
De Pepín, por el nombre del
coronel José García Valseca, que inició en marzo de 1936 y duró hasta 1954, que
incluso junto con Chamaco llegaron a tener dos ediciones dominicales, fue el
pilar de la Cadena García Valseca, que ya editaba el diario deportivo Esto (en
el que antes se publicaban historietas) y luego los ¨soles de México” que en
1972 llegaron a sumar 37 nombres.
*Abismo, 21/08/1948- 24/12/1948, Yolanda
Vargas Dulché, Miguel Gloria, José Trinidad Romero, huérfanos, esposo engañado
*Adelita y las guerrillas, 21/02/1940-18/08/1942, José G. Cruz, charros,
misterio, revolución mexicana, mujeres intrépidas *Águila Blanca,
01/11/1939-12/12/1939, Leopoldo Zea Salas, aventura, oeste (publicó en el mismo tema Águila Roja 1945 en Chamaco y
Águila Negra 1955 en La Prensa) *Almas de niño (Memín Pinguin)
26/09/1945-20/05/1948, Yolanda Vargas Dulché, Alberto Cabrera, infantil, barrio
*Aquel y yo, 04/06/1951-10/17/1951, Yolanda Vargas Dulché, Antonio Gutiérrez,
orfandad, hijos ilegítimos *Aventuras de Cri-Cri, 20/09/¿?-30/03/1940, Francisco
Gabilondo Soler, G. Valdez, infantil, aventura *Brenty, 17/01/1940-04/08/1942, José
G. Cruz, ladrón generoso, países exóticos. *Carne de ébano o El hijo de Emoé, 18/10/1950-05/07/1950,
Yolanda Vargas Dulché, Antonio Gutiérrez, romance, adulterio, amistad *Corazón
del norte, 02/08/1938-20/05/1947, Eduardo Martínez Carpinteiro, oeste *Cumbres
de ensueño, 19/03/1941-20/04/1948, Guillermo Marín, romántica *Dick Morgan, 03/08/1939-16/06/1947,
Juan Armenta, Arturo Casillas, Alfonso Tirado, policiaca, misterio (anglosajón) *El flechador
del cielo, 14/10/1936-19/04/1938, Alfonso Tirado, (primera historieta mexicana
de Pepín) fantasía heroica, prehispánica
*El pecado de Oyuki, 16/11/1949-20/09/1950,
Yolanda Vargas Dulché, Jesús Santillán, romance, países exóticos, intercultural
*El señor Burrón o Vida de perro, luego La familia Burrón (de larguísima
duración) 31/07/1949-31/03/1953, Gabriel Vargas, humor, picaresca *Ladronzuela,
08/31/1947-21/12/1947, Yolanda Vargas Dulché, Antonio Gutiérrez, niños de la
calle, orfandad, romance ( otra historia de Don Proverbio, película 1949 de
Agustín P. Delgado con Blanca Estela Pavón y Pedro Infante; telenovela 1977 con
Macaria y Juan Ferrara. *Los súperchiflados, 16/07/1942-18/08/1942, Gabriel
Vargas, sátira (breve en Pepín, se cree en paralelo con Las Súperlocos para
Paquito o Pinocho de Editorial Panamericana de José García Valseca) *Los
Súperlocos, 08/11/1939-09/09/1949, Gabriel Vargas, picaresca (su otra hermana
de Los Súpersabios del Chamaco) *Nick Carter, 10/09/1941-18/08/1942, Alfonso
Tirado, policiaca, detectives, misterio anglosajón (versión mexicana de la de
EUA de gran popularidad, a su vez adaptación del londinense Sherlok
Holmes. *Pepe el inquieto, 01/08/1946-10/08/¿?,
Germán Butze, Aventura humorística (José García Valseca, se piratea, cosa no
rara entre las editoras, a Butze por una desavenencia de éste en Chamaco de
Publicaciones Herrerías) *Sombras, 14/12/1948-02/07/1949, Yolanda Vargas Dulché, Jesús Santillán, cárcel,
crimen, romance *Sueños de gloria, 13/07/1947-12/08/1947, José G. Cruz, barrio,
cárcel *Vaya un lío, 01/08/1946-11/08/1946, Antonio Gutiérrez, rural, herencias,
romance (de la larga serie de Don Proverbio) *Violeta, 25/12/1948-13/07/1949, Yolanda
Vargas Dulché, Miguel Gloria, José Trinidad Romano, mala mujer, crimen.
Bibliografía de apoyo:
*Puros Cuentos, Historia de la Historieta en México
por Juan Manuel Aurrecoechea Hernández y Armando Bartra, tomos 1, 2, 3,
Grijalbo.
*Hemeroteca de la Unam/José
Manuel Aurrecoechea H. revistas Pepín y
Chamaco.
*Cómics y Tabaco: Las Historietas de El Buen Tono
(1904-1922)
*Tantos años de estudio, para acabar estudiando
monitos/ Thelma Camacho Morfín.
*México. La fábrica de cigarros El Buen Tono. La
Ilustración artística. Foro puros.
*Historias de José Guadalupe Posada, Posada en el
periodismo. Agustín Sánchez González.
*El Mundo Ilustrado. Wikipedia, la enciclopedia libre.
*La industria de la historieta mexicana o el
floreciente negocio de las emociones. Mariana Malvido.
*Historieta en México. Wikipedia.
*El consumo de historietas sentimentales. María Elena
Hernández Ramírez.
*La Historieta o Cómic 1920-1940. Portal académico
UNAM.
*Ibid 1930
*Ibid 1940-1970
*Un recorrido por la prensa en México. De sus orígenes
al año 1857. Íñigo Fernández Fernández. Universidad Panamericana.
*Rosa y Federico. La primera historieta mexicana.
Komoni.
*Homenaje a los fundadores de la industria editorial mexicana
(CANIEM)
*Precursor de la historieta mexicana: José Maria
Villasaña. Globedia.
*José María Villasaña. La caricatura y grabados en
México. Blogspot.
*La Gráfica Inteligente. Blogspot.
Como menciono en el relato
anterior “Presentación del estudio a los magnates … “ el lunes 20 de mayo de
1974, abrí al mundo de las publicaciones en Guadalajara, Promotora Editorial de
Jalisco, con la representación exclusiva de Publicaciones Herrerías (luego
Novedades Editores) que le retiraba su fondo a don Adalberto Flores Sahagún (Distribuidora
AFSA)
Nuestro horario de trabajo,
para una mejor estrategia de ventas, que produjo muy buen resultado, empezaba a
las 4.30 horas en vez de las 5.00 dela competencia. Durante año y medio, levantándome
a las 4, abrí personalmente el negocio, completando mis labores, después de
regresar de mi casa de desayunar y bañarme, normalmente a las 22 horas. Por
esto, cuando frecuentemente me trasladaba a México a juntas y en gestión de
nuevos negocios, me alegraba poder aprovechar 8 horas de sueño en el autobús, cosa
que llegó a afectarse drásticamente en algunos casos, por retrasos y
descomposturas en el pullman de ferrocarriles.
El fondo de o nómina de
productos o cómics populares de PH, realmente era ya el más importante de México,
en lo que tenía mucho que ver la mano de don Marino Carrera, director de
circulación. Títulos como El libro semanal, El libro policiaco, El libro rojo, El
libro sentimental (aún no salía su éxito más importante El libro vaquero, ni El
libro policiaco de color. También estaban Hombres y Héroes, Joyas de la
literatura, Novelas inmortales, El libro pasional, Vaqueros indómitos; todavía recibí las
últimas ediciones de Alma Grande. Estaban así mismo las fotonovelas Nocturno, Novelas
de amor, Fiesta, Capricho, Novela musical. También el cómic Chanoc, revista
Contenido, Automundo, Claudia. Integralmente el fondo se desmenuza en trabajo aparte.
De la competencia le hacían
sombra: Kalimán, Lágrimas risas y amor, Tele guía, TV y novelas. Aún no salían
en Codiplyrsa/Ejea el enorme número de Sensacionales (de Albañiles, Luchas, Sirvientas,
Chafiretes, Rumberas Traileros, etc,
etc.) para competirle a PH, a base de subir, a veces excesivamente, el tono
erótico pornográfico y vulgar de las viñetas y argumentos.
En el contrato de
distribución correspondiente, respecto a la promoción y venta del fondo o
nómina de sus publicaciones, el ejecutivo de la editorial insistió en que me
comprometiera a fijar un incremento del 20% en relación al monto mensual
promedio que AFSA en números cerrados tenía de $237,000.00 cosa que acepté
totalmente a ciegas por desconocimiento de la situación y para que él se
cobijara ante sus patrones.
Para que me ambientara en
lo que se pudiera en el teje y maneje de la distribución, a sugerencia del Sr. Carrera,
estuve una semana con su amigo el representante de PH en Tijuana B.C., el
profesor Blanco, si mi archivo cerebral no me falla, un personaje intelectual
pintoresco, que se movía en un círculo ad hoc de amistades. Conducía su negocio
con sofisticada actitud y cierto grado de arrogancia, acerca de quien, cuando
hablo de las envidias y golpes bajos, vuelvo a mencionar.
El trabajo era realmente
vertiginoso, en rutas de reparto con camionetas VW Combi, con operadores
repartidores de productos para su rol de venta y recogedores de devoluciones,
conocedores a cabalidad de su cometido,
en una ciudad de colinas y malos pavimentos o empedrados. Acompañé en jornada
diaria de la mañana a la noche, al más hábil, un verdadero torbellino de
trabajo, logrando atender aproximadamente a treinta locales cerrados, porque en
Tijuana prácticamente no hay puestos o quioscos. Después supe que ese muchacho
estableció su propio negocio, en las formas de operar de una ciudad invadida
siempre por el contrabando en el medio.
La plaza de Guadalajara,
que ya atendía Adalberto Flores Jr., estaba realmente muy mal atendida, bajo la
tónica del distribuidor conservador tradicional, como era la forma de trabajar
que acreditó mi estudio de mercado presentado a las empresas, surtiendo
dotaciones insuficientes y arcaicas en base al menor esfuerzo y ahorro de las
tramitologías para manejar las asignaciones de producto a los clientes y la
recolección y envío, por cuenta propia, de las devoluciones o sobrantes
correspondientes. Propiciando entre otras consecuencias el mercado negro y
favoritismos en las entregas mediante embarradas de mano y amiguismos internos.
Pronto los expendedores no coludidos cayeron en cuenta, expresado
repetidamente, que había llegado quien adecentara el medio.
Así, mediante el manejo ortodoxo
del negocio, con todo y principalmente las coacciones muchas veces violentas de
los “coyotes” contrabandistas o revendedores, que se aprovisionaban de los
depósitos del D.F. (Gómez Corchado) a los que imitaban y estos solapaban,
logramos al tercer mes de operación (agosto 1974) subir la facturación con
Publicaciones Herrerías a nada más y nada menos que, en números cerrados a
$750,000.00, más del triple del distribuidor anterior.
Los resultados tan
sorprendentes fueron noticia de ocho columnas ante los tiburones del medio;
interesándose varios conocerme a fondo y al resto de editores distribuidores
trabar contacto ya sea visitándolos o ellos viniendo a la Perla Tapatía. Lo
mismo pasaba con distribuidores PH/NE en plazas importantes del país (Monterrey,
Oaxaca, León, Acapulco, etc.) Paralelamente brotaron las envidias y golpes
bajos, unos muy bajos, en la capital y en los estados, que relataré también aparte.
Debo agregar que el director
de circulación previo a la apertura del negocio, Proejsa, me impuso como
empleado a su protegido Alfredo Castro Robles, que tenía trabajando en AFSA sin
jerarquía de importancia, para que atendiera las transacciones en locales
cerrados: supermercados Maxi, Hemuda (luego Gigante y ahora Soriana) Farmacias
Guadalajara, Levy (ahora Benavides, etc) La mamá del recomendado era amiga de
la Sra. Laura Bolaños Cadena (Abril) esposa de MC, de Lupita Palomera y otras personas. El desempeño
de ACR fue de mediano a deficiente y realmente sin trascendencia, terminando en
un abuso en Librofertas que formé para el manejo del segundo mercado de NESA, de
la que le participé el 50%, también por condicionamiento de don Marino.
A la planta de personal de
Proejsa integré a mi hermano Cipriano (QEPD) como gerente administrativo, a
quien a regañadientes, bajo mis gestiones y sin participación económica alguna,
le había abierto, estando todavía en Banamex, la distribuidora en Atotonilco el
Alto, Jal., a su nombre bajo la denominación de Libro Periódicos y Servicios
(LIPSE) que al integrarse a Guadalajara, con el 20% de acciones, dejó en manos
de mis hermanos Jorge y Adolfo. Luego Jorge que aún estudiaba en la Universidad
de Guadalajara, se integró a Guadalajara, quedándose solo como hasta ahora Adolfo.
A Jorge, ya como contador del negocio, al igual que a Cipriano, le asigné también
el 20% de la participación social. Posteriormente abrí Librorevistas de
Vallarta (LIBREVA) que al rato al no funcionar en manos de un cuñado de
Cipriano, éste ahí se independizó, lo que también hizo Jorge en Tepic, con una
parte del global o acervo de las editoras distribuidoras, como Periódicos y
Revista de Nayarit (PRENSA) (ver relato Mis hermanos en otros negocios de
distribución editorial)
Como parte del personal de
operación, que debería ser de jóvenes que resistieran el intenso y
especial trabajo, a los que había que
capacitar, ingresaron mis sobrinos carnales Felipe de Jesús, Joel y luego José
Luis González de la Torre; José Luis Gutiérrez Hernández sobrino político,
luego su hermana María del Refugio, así como Leticia Galindo Franco, sobrina
prima. Al tiempo también participaron mis hijos Francisco José, Carlos Felipe,
Alma Rosa, Adriana Teresita y Claudia Patricia, así como mi primo hermano
Manuel de la Torre Hernández.
También debo agregar aquí
que empecé a gestionar y comercializar fondos de editoriales de libros con probabilidades,
no de publicaciones periódicas o bien mixtas. Sumé más de 100 proveedores. Al
mismo tiempo de convertir Proejsa a Mapremsa en 27/11/1987, Reg. Cámara de Comercio 6451, cree Mexicana
de Libros en 15/10/1987, CNC 25615, Impresa, 30181 y Editorial Legislación
13/3/1986. Impresa para un local comercial en Plaza Colón, poniendo a cargo a
mi hija Adriana; esta plaza fue un fracaso de los fraccionadores y dueños. Editorial
Legislación, en que íbamos a editar leyes y reglamentos, sólo se pudo producir la
Ley de Ingresos del Estado de Jalisco de 1986, porque el Lic. Pedro Javier
Ruiz-Velazco Franco, mi sobrino, que entonces fungía como sub director de
tránsito de Jalisco, dejó el cargo y la política. En relato independiente
retomo el tema de este párrafo.
El minucioso trabajo,
aprovechando también mi período de vacaciones, decidí presentarlo a principios
de 1974, a los editores distribuidores y/o propietarios, en la jerga empresarial
actual diríamos MBA o CEO, de los consorcios que manejaban entonces en México
el mundo de las publicaciones.
En una semana natural
entrevisté, en el orden, a CODIPLYRSA, Cía. Distribuidora de Periódicos Libros
y Revistas; Distribuidora Sayrols de Publicaciones; Publicaciones Herrerías
(luego Novedades Editores) OENSA, Organización Editorial Novaro; Distribuidora
Intermex (luego Televisa) y DIMSA,
Distribuidora de Impresos.
Otras organizaciones que
también operaban total o parcialmente la red de distribuidores o agentes en
todo el país, que luego de abrir mi distribuidora en Guadalajara, 19/5/1974, Promotora
Editorial de Jalisco (PROEJSA) cambiada luego (7/1987) como Mayoreo de
Períódicos y Revistas de México (MAPREMSA) fui contactando; eran entre otras
Editormex, Editora de Periódicos La Prensa; DINALPUSA Distribuidora Nacional de
Publicaciones, etc, así como propietarios de sellos particulares: Artes de
México, Auge de México (Julio García Lourdes) Recetario Nestlé, con El
Informador local la edición monográfica Club Chivas manejada por Javier Álvarez
del Castillo Gregory (Eds. Ágata) cuyas circulaciones normales habían dejado
hambriento el ya mi mercado de Guadalajara y en las recirculaciones de
complemento llegamos a superar los resultados iniciales. Estas segundas corridas
también las llegué a concertar con algunos de los distribuidores del párrafo
anterior, como Sayrols con el libro A calzón amarrado de Irma Serrano y Elisa
Robledo, Intermex y Novaro en varias ocasiones.
Para la trascendente semana
de encarar a los magnates en sus diferentes domicilios empresariales del D.F. y
Edomex, la ayuda de mi primo José Luis Huacuja de la Torre, residente entonces
en la capital, fue muy conveniente por contar con auto y conocimiento del área
metropolitana. Por posición geográfica me entrevisté inicialmente, que hubiera
preferido dejarlo en segundo o tercer lugar, con el
Sr. Everardo Flores Sahagún de Codiplyrsa, en Serapio Rendón 87, Col. San
Rafael, hermano de don Adalberto de los mismos apellidos en la distribuidora
exclusiva en Guadalajara AFSA, y así mismo propietario de uno de los
principales despachos del ramo en la Ciudad de México, dentro de la Unión de Voceadores
de Periódicos y Revistas, cuyo secretario general era entonces el poderoso e
influyente y casi intocable Enrique Gómez Corchado.
Después de la antesala y
negativas por un rato para lograr la entrevista:
-Entonces usted quiere
ponerse con Sansón a las patadas, jovencito
-No señor Flores, el
trabajo que quiero entregarle, realizado esmeradamente e intenso trabajo en más de 200 poblaciones, estructurado
en varias rutas, representa un valioso documento para usted y las demás
empresas del ramo, que si lo hubieran querido realizar, les hubiera sido muy
costoso.
-Déjemelo, pues
-Gracias Sr. Flores, le agradezco su atención.
Supimos por alguien del
medio que el mismo día todas las empresas estuvieron enteradas, incluso don
Adalberto en Guadalajara, del insólito y atrevido proyecto, que les mostraba
una radiografía exacta de las operaciones de sus agentes en una considerable
región del país, ubicados en un radio circular de aproximadamente 200/220 Km.
Que si no sería una empresa
francesa que manejaba un sistema parecido que quería venirse a México; que a lo
mejor era don Edel Castellanos de la extensa cadena Librolandia del noroeste
pacífico del país, que pretendían afectarles su monopolio. Rápido se dieron
cuenta que en el proyecto no había nadie a mis espaldas.
Al día siguiente la
entrevista fue con Distribuidora Sayrols de Publicaciones, en Mier y Pesado
128. Col. del Valle, fundación de don Francisco Sayrols Mass, quien todavía
asistía a la empresa y conocí, pero ya la manejaba su hijo Jordi y el gerente
de circulación, mano derecha de la empresa, era don Víctor Morán, persona
mayor, español como los Sayrols, magnífico y experimentado funcionario en el
medio e igualmente excelente persona, quien me trató muy amablemente y alto
reconocimiento al formidable y laborioso trabajo realizado. Me expresó que si
por él fuera de inmediato resolvería en
mi favor un beneficio importante. Al caso don Jordi, que también conocí, en un
zafari en África, por el piquete de un mosquito, creo tsé tsé, que debió
atenderse localmente, llegó muy grave para morir de inmediato a consecuencia en
la ciudad de México.
La siguiente presentación fue a
Publicaciones Herrerías, en Balderas 87 y Morelos 16, en el centro de la ciudad
de México, ya en manos de don Rómulo O´Farril Jr. por compra al Sr. Ignacio F.
Herrerías, que luego le cambiaron a Novedades Editores (27/5/1977) Creo que por
ausencia momentánea de don Marino Carrera, director de circulación, que había
vuelto a algunos asunto en Cuba, dejé el estudio en las oficinas de la gerencia
general a cargo de don Fernando Canales, o del Sr. Próspero Herrera Ibarrola sub
gerente de circulación. Mi trabajo aquí se vio de inmediato abonado en tierra
muy fértil luego de visitarme en Guadalajara el Sr. Carrera, que aparte
describo.
El rol de visitas continuó
con Organización Editorial Novaro, OENSA, recibiéndome el Sr. Manuel Rojo,
gerente de circulación. La empresa tenía su sede en un edificio enorme de
manzana completa de tres plantas, ubicado en Naucalpan de Juárez, Mex, que
ahora aún conserva con giro diferente. Recuerdo que a todo lo largo al frente
tenía un letrero enorme que decía algo como “aún seguimos creciendo” Se
extendió a muchos países como España,
Perú, Colombia y Argentina, teniendo presencia en muchos más.
Los fundadores fueron los
hermanos Luis Novaro Novaro y Octavio Novaro Flora a principios de 1950´s,
ingresando al emporio luego Gabriel y Luis Novaro Peñalosa y un pariente de
éstos Javier Novaro Peñalosa, quien probablemente haya sido pariente de una
señora Peñalosa del staff de la dirección con mando importante, que conocí en
las entrevistas con el Sr. Manuel Rojo. Recuerdo también que luego el director
o gerente fue el controvertido literato argentino Luis Guillermo Piaza. Don
Luis Novaro N. a partir de 1921 había hecho carrera en El Universal, El
Universal Gráfico, El Demócrata, Gerente y Director General de La Prensa,
fundando en 1949 OENSA y sus empresas satélites
El ingreso mayoritario del grupo financiero empresarial Alemán del
presidente de la república, en 1960, trastocó de alguna manera las cosas. En
abril de 1985, antes del terremoto de septiembre 19, cambió radicalmente de
giro, a diferencia de lo que se comentó erróneamente, en el que siguen operando
con mucho éxito.
En Distribuidora Intermex, fundada
en 1969, con quienes siguió el turno de visitas, la entrevista fue con el Sr. Pedro
Pablo Pérez Girón, Jefe de Circulación, cubano como su jefe Gustavo González
Lewis, Director. Empresa que como mencioné, pasó a ser parte de Editorial
Televisa de la familia Azcárraga, que me atrevo a pensar que desde su llegada a
México, contemplaban el proyecto de fusión. Ambos personajes fueron incrustados
luego en la crema y nata del ambiente editorial a través de la Cámara Nacional
de la Industria Editorial Mexicana, CANIEM, obteniendo ambos el Premio al Mérito
Editorial, el primero en 2008 y el Sr. González en 1979.
El estudio dejó atónito al
Sr. Pérez Girón, con quien logré llevar a cabo varias operaciones importantes
de recirculación como con Novaro, pero siempre bajo la tónica de la mejor
tajada y ventajas para ellos. Incluso lo atendí en varias de sus visitas a Guadalajara.
La empresa se extendió a varios países en el continente: Argentina, Chile,
Colombia, Ecuador, Panamá y Perú.
La última cita programada
en la trascendental semana con la ayuda de José Luis Huacuja, fue a Dimsa
(Distribuidora de Impresos) con el gerente Lic. Jorge Velazco Félix, también
luego integrado a la mesa directiva de la Caniem, que le otorgó el premio al
mérito editorial en el 2000. Igual que en Intermex, me mostró su reconocimiento
al trabajo presentado. Antes había estado con don Víctor Morán en la sección de
libros de Sayrols, de quien había aprendido mucho. Hicimos también muchas
operaciones de recirculación y en un momento dado le preparé un estudio acerca
de la Unión de Voceadores y la distribución en Guadalajara, que le fue muy
útil, pero a fin de cuentas, como sucedió repetidamente con él y con las demás
empresas, quedó sólo en buenas intenciones y a veces en tanteos o promesas
vanas de contentillo. La empresa se especializa aún en la distribución tanto a agentes
como a locales cerrados (supermercados, farmacias, hoteles, aeropuertos, etc.) de
publicaciones extranjeras y especializadas.
En el trato, digamos hostil
anterior, influía sin duda la condición de exclusividad impuesta en mi distribución
por Publicaciones Herrerías/Novedades Editores, que se había convertido entonces,
hay que decirlo, en un miembro del ramo editorial un tanto distante de los
demás por el monopolio que ejercía sobre el aprovisionamiento del papel en
connivencia del algún modo con Pipsa (Productora e Importadora de Papel) y el
gobierno federal, que a través de la misma supervisaban a su conveniencia el
suministro del insumo y por consecuencia, el control político de libertad de
prensa.
Unos días después de mi
estadía en la ciudad de México, vino a visitarme a Banamex el Sr. Marino
Carrera, español republicano, a ojos vistas con representación y autoridad de
Publicaciones Herrerías, luego convertida en Novedades Editores, segundo de a
bordo de don Fernando Canales, gerente general después del presidente Rómulo
O´Farrill Jr. en la pirámide organizacional.
Me manifestó muy
cumplidamente su reconocimiento al estudio de mercado, magnífico y trascendente
en y para el medio, pero que aún era adelantado en nuestro país. Que por ningún
motivo los dueños de las empresas, que manejaban su negocio con un hermetismo
sui géneris y hasta mafioso, jamás iban a aceptar. Que a diferencia de ellos Publicaciones
Herrerías (que ya había adquirido la familia O´Farrill) estaban cambiando, por su
intervención personal, el inadecuado manejo de la distribución y comercialización
de varios agentes en plazas importantes,
como lo era obviamente Guadalajara, caso en el que inclusive habían intervenido
anteriormente para no admitir cambios, personajes como el gobernador y el
arzobispo, circunstancia que su empresa estaba en condiciones de corregir.
Que veía mi posición
relevante en el banco y si estaba realmente decidido a dejar mi estatus de
privilegio, por realmente una aventura, se lo dijera, porque traía nada más y
nada menos el ofrecimiento de sus patrones y de la mejor empresa del ramo, la
suya, de la distribución exclusiva para nuestra Perla Tapatía, a la que tenía
mucha estimación porque de Jalisco era la familia de su esposa mexicana, la
Sra. Laura Bolaños Cadena, que bajo el seudónimo de Abril era la principal
argumentista de casa (El Libro Semanal, El Libro Pasional, La Novela Policiaca etc.)
Señora que en sus últimos años, ya disminuida en su salud, logré contactar por
teléfono y correo electrónico en 2011. Me confirmó en una ocasión que Gaspar
Bolaños Villaseñor, el creador de Rolando El Rabioso (en Chamaco 1939) era su
primo y que efectivamente, a diferencia de Morelia, Mich. era de Atotonilco el
Alto, Jal. Entre la familia española de don Marino su hijo Luis Carlos Carrera
González (18/8/1962) es un destacado director, guionista y animador del cine
mexicano de la época moderna, con películas como El crimen del padre Amaro
(considerada la película mexicana más taquillera en parte por la prohibición
del clero) La mujer de Benjamín, Sin remitente, Un embrujo. Ex presidente de la
AMACC (Asociación Mexicana de las Artes y Ciencias Cinematográficas) Ganador de
varios Arieles.
Entre otros requerimientos don
Marino exigía la constitución de una empresa mercantil con mínimo $500,000.00
de capital social y formalizar el contrato respectivo de exclusividad en el que
entre otras fidelidades, no podría tomar de otras empresas o editoras,
publicaciones que compitieran en línea con las de ellos. Previamente había hablado
ya con un empresario amigo y pudiente que me ayudó para sacar de su línea de
crédito los fondos, que en realidad fueron $750,000.00 Ello después de que tanto mi primo más
estimado y pudiente, así como un tío carnal aún más rico, me mandaron literalmente
por un tubo, como sucede por regla general con la gente muy emprendedora pero a
su vez ultraconservadora de Los Altos jaliscienses, y más entre parientes.
Así fue que el domingo 19
de mayo de 1974 se celebró la inauguración oficial de Promotora Editorial de
Jalisco, S.A.DE C.V. en Dr. Fortunato Arce 45 esquina con 20 de Noviembre en el
Sector Reforma, barrio de San Juan de Dios, entre Aldama y Medrano, a espaldas
de la Arena Coliseo, según detallo en el siguiente trabajo. Al evento
asistieron con don Marino varios funcionarios de su representada, compañeros de
Banamex, clientes y varios amigos, entre estos del medio editorial local. Como
gesto de buena voluntad, un tanto audaz, invité también, sin contar con su
asistencia, a Adalberto Flores Jr. de AFSA, que ya manejaba la empresa en lugar
de su papá.
La afición irremisible a la
lectura que hizo presencia a mis un poco más de 4 años, totalmente analfabeto,
en el rancho El Salvador (Atotonilco) a donde llegamos en 1940 de la población de
San José de Gracia (Tepatitlán) después de mis primeros tres años en Garabatos
(Tototlán) en donde nací el 5 de febrero de 1936; originada al leernos mi padre,
a mi madre y ya a cuatro de sus hijos, yo el mayor, la biografía de Guillermo
Tell, encontrado en la citada población, que debe haber sido una edición
infantil o juvenil carente de portada y una o dos hojas, debiéndole costar
mucho trabajo ensayar primero, porqué tomando en cuenta que solo con un
Silabario y Cartilla de San Miguel, cuidando las chivas de su papá, mi abuelo
Cipriano de la Torre Angulo, se había enseñado a medio leer y escribir.
La épica del personaje, principal
héroe suizo, que yo veía reflejada en gran parte en la actitud de mi padre, forjó
mi inclinación a la honorabilidad y a las causas justas, y de igual manera fijó
muy patente mi devoción e interés en la literatura y artes similares como el
cine, los cómics, etc. Sugiero aparte de Guillermo Tell, leer los cinco relatos
sobre el cine y Los monitos en Atotonilco, de la etapa infantil de estas
vivencias.
A partir de mi primera
estancia en la sucursal Guadalajara de Banamex, luego en Tepic, Zamora, Zacapu,
observé de cerca que los negocios respectivos de los distribuidores de
publicaciones periódicas, básicamente revistas y periódicos, aparte de una
función educativa y social muy importante, eran magníficos negocios, atractivos
para emprender, jugando mucho para ello la experiencia con los monitos en
Atotonilco (relato rspectivo)
Mi biblioteca personal
iniciada desde mis primeras compras infantiles en Atotonilco, la que contiene a
la fecha más de 10,000 registros, con todo y haber perdido más de algún
ejemplar valioso, independientemente de otros tantos de publicaciones y
revistas populares. Al caso, la descripción somera de los apartados 8 y 9 de la
clasificación Dewey, Literatura y Biografía e Historia, está contenida en ocho
artículos que también están subidos al blog.
Al estar considerando de
años atrás, sin expresarlo de ninguna manera, las posibilidades de separarme
del banco, en las vacaciones de 1971 y 1972, de las pocas que tomé en los
veinte años que ahí permanecí, planeé un estudio de mercado en campo, visitando
mediante una estructura de rutas geográficas, las cabeceras municipales y
poblados de 5,000 habitantes en adelante, abarcando una circunferencia de
aproximadamente 200/220 kilómetros alrededor de Guadalajara, partiendo
diariamente de ésta para regresar por la tarde o noche.
El recorrido de cada ruta,
previamente diseñado en el proyecto, con número y nombre propios, partía muy
temprano de un punto o referente urbano de la ciudad, casi siempre de una
Gasolinería. Marcaba el horario, el kilometraje a cada sitio a analizar, las
clases y tipos de caminos y algunos otros datos referentes. El método en cada
lugar consistía en identificar al distribuidor o proveedor de publicaciones al
público y en su caso si contaba con revendedores ya fuera en quioscos o por
entrega individual o suscripciones, las características económicas y personales
del negocio, qué productos de la amplia gama del ramo comercializaban y, muy
importante, si aparte de la venta alquilaba los productos paralelamente. etc.
Para identificar y en su
caso localizar a los distribuidores, y a su vez obtener de cada lugar datos
complementarios que me interesaban para otros objetivos (v. gr. datos de los
cristeros y la revolución homónima, etc.) la mecánica fue presentarme ante el o
los principales personajes de cada sitio, escogiendo en el orden según
conveniencia al párroco, presidente municipal u otra figura que se me
sugiriera, incluyendo obvio al distribuidor. Mi deseo y manera de empatizar en
todo momento con los entrevistados siempre me funcionó muy bien. En algunas
jornadas me acompañó mi hijo mayor Francisco José de siete años.
El trabajo de 1970 y 1971 fue
una verdadera odisea, sin precedente en el país, que ante la osadía, así
calificada, de presentarlo en la ciudad de México a los magnates gigantes
editores distribuidores de todas las publicaciones que cubrían la red de
agentes en el territorio nacional, armó un revuelo mayúsculo que describo en el
siguiente escrito. La cerrazón, hermetismo y celo de éstos, como una verdadera
mafia, sobretodo porque el estudio provenía de Guadalajara, en donde el
distribuidor era pariente carnal de uno de ellos, y en intentos fallidos de
nombrar distribuidores ajenos, habían intervenido hasta las autoridades
gubernamentales y eclesiásticas
El minucioso trabajo abarcó
casi todo Jalisco y partes, dentro del radio mencionado al principio, 200/220
kilómetros, de los estados de Zacatecas, Guanajuato, Nayarit, Colima y
Michoacán.
Emilio J. Shain Massó, cliente de 45,
50 años, de cierta importancia en Banamex Independencia Guadalajara, de la que
era gerente a principios de los 1970´s. De ascendencia libanesa, sirio libanesa
o bien judía, los parecidos físicos son difíciles de distinguir sin indagarlo. Era
uno de los principales propietarios fabricantes y distribuidores colocadores de
máquinas tragamonedas en el área metropolitana de Guadalajara (caballitos
reparadores, coches y otras figuras en movimiento, etc. metálicas y otros
materiales con la marca de su primer apellido) que por ahí en alguna tienda de
barrio o bazar todavía ahora podrían identificarse. En la atención personal que
prestaba a la clientela en el escritorio, siempre a varios clientes a la vez,
si las circunstancias de privacidad lo permitían, se admiraba, como otros
clientes, de cómo podía hacerlo.
Un día en la
mañana en plena actividad al público entró una llamada del gerente de la
sucursal Acapulco.
-Aquí tengo a un
cliente tuyo medio loco que quiere que le entregue $60,000.00 para comprar un
Mustang
-¿Quién es? --Emilio Sahín -¿De unos 45 años, fornido,
moreno de bigote amplio? –Sí
-Es un poco
especial, después de que me lo pases, seguramente te voy a enviar una orden de pago,
desde luego cifrada con el libro de firmas y contraseñas; mi firma es la
siguiente y dame la tuya; que don Emilio se identifique, firme un pagaré, entregue
factura de la agencia vendedora y ésta le dé un permiso especial para circular
a Guadalajara y me cargas por transitoria 1503-B el importe.
-Pero eso no se
puede -¿Porqué, no está fuera de regla; sólo un poco diferente; tengo amplias
facultades en la línea de créditos y el cliente fondos de sobra; lo único que
podría suceder, acaso, que la paquetería de Servicio Panamericano se esfumara.
A principios de
la semana siguiente el Sr. Shain fue a presumirme su flamante auto del año,
color verde olivo, reconociéndome el servicio que en algún momento dudó que le
prestara, ante lo cuadrado que normalmente eran mis colegas Banamex.
Respecto a las
maquinitas tragamonedas, venidas a menos por novedades electrónicas del
momento, otro productor y operador en Guadalajara era el Sr. Benito Fong Gómez,
de origen chino y además propietario de varios hoteles, también cliente y amigo
personal que atendía en la sucursal mencionada. Su hijo Benito Fong González,
fue igualmente mi amigo y compañero en el consejo de la Cámara Nacional de
Comercio de Guadalajara.
Por lo que ve a
Servicio Panamericano de Protección, pionera en el servicio de recolección y
entrega de fondos en el país, fue una institución del grupo Banamex, fundada y
manejada por don Ladislao López Negrete, miembro sobresaliente de la Dirección
General del banco.
Mi padre Francisco de la Torre Hernández, como huérfano desde los 14
años adoptó, por voluntad propia, el papel de jefe de la casa que le hubiera
correspondido a su hermano mayor el tío Agustín, quien por apatía y
presuntamente enfermizo no quiso tomar la responsabilidad. Quedaron siete
hermanos huérfanos, cinco hombres y dos mujeres, por el asesinato de mi abuelo
Cipriano de la Torre Angulo en 1923, junto con sus hermanos Jesús y José más un
amigo mutuo (ver relato Un artero cuádruple asesinato, de estas vivencias
infantiles)
Estando sus dos hermanas, María y Estela, ya en edad de noviazgo, en una
ocasión se presentaron en la casa materna dos pretendientes, quienes por la
distancia recorrida que denotaban sus caballos, iban de lejos y seguramente con
buenas intenciones.
Al avisarle alguien a mi padre de la presencia de los pretendientes,
dejó sus labores de campo un poco antes para hacerse presente en su casa. La parquedad y pocas
palabras y el uso acostumbrado de monosílabos en el hablar de mi papá, mantuvo
distraídos a los dos sujetos a quienes la impresionante y fuerte personalidad del
señor de la casa, mantenía cohibidos e indecisos a los visitantes para expresar
el objeto de su visita.
Llegada la hora de pasar a la mesa, sin para nada la comparecencia de
las hermanas, mi abuela Francisca Hernández de la Torre al queso de adobera de
mucha estima que se acompañó a la comida, mi papá en cada momento que podrían
aprovechar para soltar su misiva los huéspedes, les espetaba “pónganle queso, señores”
teniendo que despedirse a la postre sin manifestar su intención, pero sí con
sus panzas repletas de queso adobera de la mejor calidad.
El noviazgo o cortejo del género femenino en la región central del país,
y muy marcado en Los Altos jaliscienses, era motivo de impedimento y hasta de escarnio
para los cortejantes por la familia, y a
veces de parientes, de las muchachas a enamorar. Se tomaba como una cuestión de
honor y conservación de la honra dentro del tradicional machismo regional
mexicano.
Fuimos diez hermanos seguiditos en casa, particularidad nada rara en
familias prolíficas católicas tradicionales mexicanas, y también de otros
países. Tampoco anormal así que mis primos hermanos sean más de cien y si un
tanto exagerado que con mis abuelos paternos hayan sido veinte. Venimos de
ascendientes alteños jaliscienses del medio rural en donde viví hasta los nueve
años.
Aunque no formábamos parte de la pobreza, nuestra posición particular
era de muchas carencias. Situaciones y responsabilidades que mi padre había
tenido que afrontar (ver relato Un hombre excepcional) explican las
circunstancias en que vivíamos en el campo y luego desde enero de 1945, a mis
nueve años, en Atotonilco.
Mi madre María Dolores Galindo González, fue una mujer admirable en
muchos aspectos siendo una de sus muchas cualidades la administración del
hogar, como la gran mayoría de las mujeres alteñas. Hacía verdaderos milagros
para darnos de comer. Voy a describir las siguientes sopas entre otros platillos
que nos preparaba.
*Con Tazole, esquilmo que queda de la vaina del frijol, (Phaseulos Vulgaris
L) nos preparaba para la comida del medio día una sopa caldosa exquisita. Me
mandaba a buscarlo, como hermano mayor, al lugar de las pajas a escoger de los que
habían sido ejotes más verdes y carnosos, para luego de desvarárselos y ella rehidratarlos
y con recaudo y otras cosas como huevo cocido en trocitos quedaba listo el
platillo. Mi papá cosechaba en las mejoras condiciones de frescura la gramínea
que se cultivaba entre la milpa, por lo que el tazole guardaba buenas
condiciones para el objetivo culinario.
*Con chicales, elotes cocidos secos, nos hacía otra sopa caldosa
extraordinaria. Se colgaban del techo u otro lugar ventilado, por sus
hojas sin desprender, el racimo o racimos de elotes escogidos. Conforme a
necesidades, ya secos, se iba desgranando luego lo necesario que a su vez con
los añadidos que utilizaba en la receta, recaudo con chile ancho dorado algo de
chile de árbol de nuestras propias matas, pedacitos de queso también propio,
etc. Lista para paladear.
*Con el quiote o tallo del agave tierno, que brotaba cuando el maguey ya
iba a sazonar, nos hacía también otra sopa caldosa que en el rancho llamaban
gigote. Se partía en cuadritos como de papa y llevaba a cabo un procedimiento
similar a las anteriores recetas. Lo dulce un tanto extraño del tallo lo corregía
con algunos ingredientes agregados. Este quiote o tallo rendido o seco tenía y
sigue tenido diversos usos, vigas para techos y puertas, y hasta enormes
flautas musicales en los estados del sur del país.
*Con un huevo batido en un recipiente extendido, charola, batea, etc. hasta
lograr una enorme espuma blanca que luego dejaba consolidar para cortar en
pedacitos. Después de agregarle el recaudo correspondiente más algo que tuviera
a mano, pedacitos de chicharrón de cerdo cecina, etc. listo el manjar.
*Con bolitas de masa de maíz doradas en manteca de cerdo y mantequilla de
casa, más lo que podía agregar, aparte del recaudo tradicional, quedaba una
suculenta y crujiente sopa que todo mundo apreciaba.
Como menciono al principio, a estas recetas de cinco sopas podría
agregar otras y además para desayunos y cenas, pero como muestra de las afanes
culinarios extraordinarios de mi mamá, creo suficientes las recetas anotadas.
Al Gran Teatro Cine Atotonilco me dio por entrar sin pagar a fines de
1945 o principios de 1946. El edificio donde se encontraba, ubicado en la
esquina norte de Juárez y Morelos, frente a la plaza de armas, fue entonces el
más ostentoso y moderno (ahora desafortunadamente un cascarón venido a menos
ocupado por diversos negocios misceláneos) Era propiedad de don Margarito
Ramírez. Hizo cerrar al tradicional Cine Ideal de don Manuel Navarro Ruiz, que
estaba contra esquina en Hidalgo frente a un costado de la parroquia de San
Miguel (ver los cinco relatos sobre el cine, en especial Cómo entrábamos al
cine sin pagar)
Hacía mi ilegal ingreso aprovechando el primero de los dos intermedios
en las funciones diarias, entre siete y media y ocho de la noche. Esperaba sentado
en la banqueta al salir en tropel los asistentes a comprar golosinas en la
dulcería, que en lugar del exterior don Margarito debía haber colocado dentro del
área de la sala.
En esas ocasiones obviamente no traía ni un centavo, de lo
contrario pagaría mi boleto. Me acuclillaba vigilando el momento, a un lado del
pequeño espacio que quedaba entre mesitas de vendimia frente al edificio, al
lado de la de una señora mayor muy güera, mamá de uno de los taxistas muy
popular apodado el cebollo. La señora vendía garbanza blanca, más grande que el garbanzo normal, muy apetitosa y
exquisita, cocida y aderezada en agua con sal que preparaba diariamente.
Al surtir su producto en cucuruchos de papel de estraza a sus clientes, eventualmente
se le caían algunos granos, que junto con los que ya habían caído antes, engullía
como apreciado manjar. La señora nunca dejó de enterarse de mi fortuita
recolección y en la primera oportunidad, sin decirme absolutamente nada,
depositaba a mis pies un puñito del objeto de mi apetencia.
Don Margarito fue uno de los principales políticos de origen
atotonilquense (del rancho Mesa del pino). Fue gobernador interino de Jalisco y
gobernador del aún entonces territorio de Quintana Roo. Además del cine fue
dueño del balneario Los Chorritos localizado por la entonces calle Reforma,
ahora 16 de Septiembre, que tuvo mucho auge en la región varios años y ahora
también dejado venir a menos. Como empleado ferrocarrilero de vía, ayudó a escapar
a Álvaro Obregón en tiempos de la revolución, viniéndole en consecuencia el
apoyo político y riquezas de que gozó. Su hijo Carlos Ramírez Ladewig fue líder
de la Universidad de Guadalajara, fallecido en Guadalajara tempranamente durante
un sepelio a manos de sus opositores políticos.
En el relato El tío José Galindo Castellanos menciono al Sr. Cástulo de
Loza como hijo adoptivo y su principal heredero. El señor de Loza como segundo
patrón manejaba varias tareas y responsabilidades en la administración del,
ahora llamaríamos, emporio del Sr. Galindo.
En tiempos de la preparación de las tierras para la siembra de temporal,
ya fuera voltearlas a principios de año para con el frío desparasitar, rastrear
para emparejar o asurcar ya cerca de la siembra, para lo que se utilizaban medieros,
empleados campesinos a sueldo u otro tipo de ayudantes.
En uno de los tres pasos, un trabajador, según decían con calidad de
mediero, de pronto descubrió que la reja del arado había destapado una moneda (centenario
de oro) Como hombre bueno, dueño de nada, ni de voluntad propia y sentirse como
propiedad de la hacienda, fue a entregarle la valiosa moneda al patrón Cástulo.
Éste después de precisar el lugar exacto donde apareció el metal
precioso, le indicó al fiel servidor que desyuntara y ya se fuera a su casa a
descansar, no sin antes darle un puñado de monedas, cobres y algunas platas,
indicándole “… y te compras una soga para que te ahorques por pendejo”
El entierro encontrado fue cuantioso y no pocos se enteraron. La forma malsana
de proceder en personas arbitrarias como
esta, no era tan rara de encontrar en la parte autoritaria, minoritaria
afortunadamente, del sector pudiente de aquellos tiempos. Junto con su carácter,
su procedencia adoptiva y ciertas dudas acerca del parentesco con las dos
sirvientas, hacían que la gente, en
especial los consanguíneos de don José, su tutor, vieran con recelo al pariente
advenedizo.
Casó con la tía Seferina de la Torre Galindo, prima hermana tanto de mi
padre Francisco de la Torre Hernández como de mi madre María Dolores Galindo
González, hija del tío y tía abuelos Jesús de la Torre Angulo y Emilia Galindo
González. La hizo pasar hasta su muerte una vida conyugal tormentosa. Residiendo
en el municipio de La Barca, después de la muerte de su padre adoptivo (ver
relato) sus segundas nupcias fueron con una señora María Aceves de Tepatitlán, a
la que daba idéntico trato. Su hija con la tía, Aurora de Loza de la Torre, que
al tiempo caso con el Sr. Ramón Ochoa, llegó a visitarnos en Atotonilco,
manteniendo una relación cercana con mi hermana Rosa María.
Era tío bisabuelo materno, hermano de mi bisabuelo Justo de los mismos
apellidos, padre del abuelo Manuel Galindo González. Don Justo fue jefe
político y de la acordada de Tepatitlán en tiempos de la Revolución Cristera, a
quien junto con el citado hermano su padre el tatarabuelo Rafael Galindo
Castellanos, asentado en el rancho San Antonio o La Paleta también de
Tepatitlán, para aplacarlos y sentaran cabeza, según decían los antiguos, les
compró sendos ranchos, al primero La Hiedra y a mi bisabuelo La Esperanza,
ambos del citado municipio.
Don José fue un terrateniente muy acaudalado en la región; propietario
de muchos ranchos, ganados, valores monetarios y demás bienes de capital. Con
su esposa la Sra. Rosa Martínez no hubo familia. Fueron padrinos de bautizo de
mi madre María Dolores Galindo González. Muchos años estuvieron con él dos
señoras solteras a su servicio y adoptó a un familiar de las mismas, Cástulo de
Loza, quien a la postre fue uno de sus principales herederos (ver relato “Cómprate
una soga para que te ahorques”) junto con sus sobrinos varones Galindo y “ni
agua” para las mujeres (ni mi madre como ahijada y menos por la animadversión
que injustificadamente le tenía a mi padre, como explico adelante)
Al casarse mis padres (7/5/1935) mi abuelo Manuel, le pidió a mi papá, por
su extraordinaria y reconocida capacidad de trabajo y hombre de bien, que le
ayudara en el manejo de su rancho en Garabatos, municipio de Tototlán, división
con los de Tepatitlán y Atotonilco, que era el más importante de la zona, en lo
que por cierto mi abuela Emilia González Franco no estaba muy de acuerdo. Mis
tíos maternos eran siete mujeres y dos hombres, Rafael y Gabriel, y a ambos,
todavía jóvenes, convenía que mi padre los enseñara a trabajar.
Sucedió que en tiempos de la trilla del trigo, que pudo ser por ahí de
fines de marzo o abril de 1939 (ya había faltado mi abuelo) se presentó en la
era el tío José furibundo ante mi padre reclamándole traer una yegua de su
propiedad en la manada que pisoteaba las matas del grano. No valieron para nada
las explicaciones de que se ignoraba que el animal fuera suyo, llegándose a palabras
fuertes. Le dio en la casa la queja a mi abuela, quien lejos de defender a su
yerno, como debía haberlo hecho, aceptó las reprimendas de su pariente señor
feudal intransigente de horca y cuchillo. Doña Emilia un poco después prescindió
de los servicios de mi padre, regresándose él en situación desfavorable a su casa
materna, ya como parte del malhadado ejido propugnado convenencieramente por
Cirilo Franco Hernández, donde previo a su matrimonio había construido anexa
una vivienda (ver relato Un hombre excepcional en esta parte infantil)
Viviendo ya en el rancho El Salvador municipio de Atotonilco, a donde
llegamos a fines de 1940, me tocó casi tocar con la mano al susodicho tío José,
que trasladaba con su gente una manada inmensa de reses a los ranchos de su
propiedad rumbo a San Francisco de Asís del mismo municipio.
Junto con un montón de chiquillos más de ahí del rancho, pegados a la
cerca de piedra del camino real, vimos aparecer la punta de la enorme fila de
cuadrúpedos desde lo alto del cerrito pelón, colindante con Garabatos (aunque
ese lugar le nombraban y aún identifican como El Carmen los parientes herederos
del tío Cirilo Franco Hernández) De dicho punto transitando El Salvador hasta
el otro punto alto contrario, hay aproximadamente una y media o dos leguas, seis
ocho kilómetros. La caminata de animales, sino cubría dicha distancia poco le faltaba.
El tío iba a la retaguardia con varios caporales y ayudantes y una bola de
perros pastores. Portaba indumentaria toda de cuero rústico de elaboración
casera, chaparreras y chaleco, barba hasta el pecho y amputado uno de sus dedos
pulgares por la soga de lazar al atravesársele en alguna de las faenas en la
cabeza de la silla de montar. Estampa muy impresionante.
Entre las muchas anécdotas que se cuentan de este célebre tío, cuento la
siguiente. Más de algún ladrón individual o acompañado que, sin conocerlo, trataban
de robarlo en casa o asaltarlo en sus labores, salían a buscarlo o encontrar la
muerte por su mandato en otro lugar, al indicárselos él mismo al confundirlo
con alguien de su servicio.
Volviendo a su herederos, Cástulo de Loza compró propiedades por los rumbos
del municipio de La Barca y los sobrinos, solo hombres como se dijo, fueron los
hijos de sus sobrinos carnales Manuel, mi abuelo materno, Delfino y Pedro, a su
vez hijos de su hermano Justo.